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Continúa el infortunio

   

FUTBOLÓSCAR HERRERA | Santa Cruz de Tenerife

De nuevo un contratiempo en forma de lesión afecta a un miembro de la plantilla del CD Tenerife y otra vez con la rodilla como triste protagonista de una lesión que, con pequeños matices, ha sacudido en estos cinco meses de competición al vestuario blanquiazul. Ahora la ha sufrido Carlos Abad, pero una dolencia similar en el mismo sitio ya la habían padecido varios compañeros suyos, entre ellos los otros dos porteros que han defendido la meta del CD Tenerife en los 20 partidos que se han disputado.

Carlos Abad puede padecer un esguince de rodilla, dolencia que será conocida con exactitud y se sabrá la gravedad de la misma con las pruebas que se le practicarán hoy mismo, y que le pueden tener más de cuatro semanas de baja. Las pruebas previas practicadas en Sevilla por los servicios médicos del CD Tenerife hacen presagiar un esguince, a raíz de la desafortunada acción en la primera parte del duelo en el Benito Villamarín, al caer al césped sobre su rodilla izquierda tras atrapar un centro al área.

Ya en junio pasado, con el fichaje frustrado del portero Iván Crespo, que llegó a ser presentado, se filtró que una antigua lesión de rodilla detectada en los reconocimientos médicos con el Tenerife desaconsejaron su continuidad en el club. Posteriormente, con la temporada en curso, el primer blanquiazul en tener un serio problema en dicha articulación fue Diego Ifrán. El charrúa actuó en la primera jornada en Ponferrada, donde llegaría la lesión que en el minuto 56 le provocó salir del partido y dejar su sitio a Maxi Pérez, al sentir molestias en la rodilla, y perdiendo así el CD Tenerife a uno de los jugadores que más daño parecía poder hacer de cara a la portería oponente. Pocos pensaban en ese momento que el uruguayo estuviera fuera de combate casi dos meses, y que ese esguince de rodilla lo apartara del equipo durante siete largas jornadas.

El siguiente fue Jacobo Sanz, quien ya no entrenó el lunes 22 de septiembre en la primera sesión de trabajo tras la derrota ante el Valladolid por 2-1, donde el meta jugó su último encuentro con el CD Tenerife. El parte médico oficial anunció entonces que el jugador sufría molestias en su rodilla derecha y su ausencia en el entrenamiento era por precaución. La recuperación estimada se valoró en 2-3 semanas inicialmente.

Un mes después, Jacobo visitó al doctor Guillén en Madrid, quien ratifica el diagnostico inicial de los galenos blanquiazules con una contusión en la parte externa de la rodilla, situación que se fue alargando misteriosamente hasta su salida del CD Tenerife a principios de diciembre. El infortunio con las lesiones de rodilla siguió con Aitor Sanz y Roberto Gutiérrez la misma semana. El pivote madrileño se lesionó durante un entrenamiento el jueves 13 de noviembre, y tras ser ha sometido a diversas pruebas médicas se confirmó el diagnóstico de esguince en su rodilla izquierda. Tres días después, el 16 de noviembre en el duelo con la Llagostera la víctima fue Roberto Gutiérrez, cuando a poco de iniciarse el duelo cayó lesionado en una acción fortuita al intentar evitar un gol el guardameta blanquiazul, aunque no sería hasta el descanso cuando fue sustituido.

A su llegada a la Isla y tras las pruebas pertinentes, se supo que Roberto tenía un esguince de tobillo, por lo que debía parar de cuatro a seis semanas, no volviendo a jugar hasta el momento de la lesión de su compañero Carlos ante el Betis. Ahora con el portuense la historia se repite.