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La cuesta de enero – Por Tamara de la Rosa*

   

El concepto “la cuesta de enero” ha perdido un poco su significado ya que desde el inicio de la crisis todos los meses parecen enero. Miramos el dinero con lupa desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre pero cierto es que, en el inicio de cada año existen otros elementos que nos ponen este mes muy cuesta arriba. De hecho, tras las celebraciones y euforia decembrina, la angustia, la ansiedad, la apatía y la depresión asociada a esta cuesta de enero, se incrementan el 40%. Afecta a 8 de cada 10 personas. Ya han pasado las Navidades y con ellas las vacaciones, reuniones familiares, los regalos y excesos. Nos hemos dejado llevar por la “euforia navideña” y con tanta emoción y exaltación del amor, no miramos precios porque es Navidad, olvidamos nuestras rutinas de alimentación, de ejercicio y nos centramos en disfrutar de estas fechas mágicas. Los motivos por los que podemos sentirnos deprimidos o tristes con la resaca navideña son muchos, pero los mas habituales son: 1) Lo económico: no solo es lo que hemos gastado en comida y regalos sino que encima empiezan las rebajas. 2) La vuelta a la rutina y a las obligaciones: hayamos cogido vacaciones o no, en estas fechas solemos desconectar de todo y disfrutar. El terminarse nos supone volver a la realidad, a enfrentarnos a todo de nuevo. 3) La separación de familiares que tienes viviendo fuera y no sabes cuándo volverás a verlos. 4) El aspecto físico: seguramente, tras los atracones navideños hayamos cogido algún otro kilo de más y nos desagrada, por lo que queremos que desaparezcan con la misma rapidez que aparecieron. 5) El clima: aunque te parezca absurdo, el invierno es la estación más propicia a la depresión por el frío y los días cortos con menos luz. Pero como en prácticamente todo, está en nuestra mano darle la vuelta a la situación y animarnos, y para ello, es necesario cuidar nuestra salud emocional para poder afrontar esta cuesta de enero que más parece una interminable pendiente. Para superar el bache económico: ¡Prioriza! Es importante elaborar una lista con los gastos variables del mes y clasificarlos por prioridades. Los que no sean importantes los dejamos para otro mes. Cuidado con las rebajas de enero; es muy tentador. Hay que tener cuidado y no dejarse llevar por la fiebre consumista. Siempre piensa en las consecuencias. Si ya estás ahogado, ¿cómo estarás después de comprar? Ahórrate mas angustias. Llena el carro de la compra de manera sensata. Evita este mes los caprichos y compara precios. Implica a toda la familia. La economía familiar es cosa de todos. Si se comparte con los más pequeños estarás fomentando una educación financiera
Para superar la vuelta a la rutina: ¡Racionaliza! Ten una mente positiva. Acepta la realidad, acepta el hecho de ya has tenido tu tiempo para desconectar y disfrutar de unos días con familia, amigos. Ya es hora de retomar tu vida. Recuerda que el día tiene 24 horas. Si estás trabajando, desde que finalices tu horario laboral tendrás tiempo para invertirlo en actividades que te hagan disfrutar o descansar. Si estás en paro, tendrás unas horas del día para búsqueda de empleo y el resto utilízalas para disfrutar. Metido en casa lamentándote no vas a conseguir antes empleo ni vas a encontrarte bien. Gestiona tu tiempo y exprímelo al máximo.
Otro factor: familiares que se van. Quédate con los buenos recuerdos y vete pensando cómo y cuándo podrían volver a ver. Todo está en ponerse y organizarse.
Perder esos kilos navideños: no le des tanta importancia. Se trata de algo que depende de ti así que retoma la alimentación saludable, sin excesos y comienza a realizar ejercicio con regularidad. No hace falta que te apuntes a un gimnasio. Con caminar 45 min a marcha ligera a diario basta. Enseguida recuperas tu silueta.
Contra el clima no vas a poder hacer nada pero sí, aprender a disfrutar de cada estación. Cada una tiene su encanto. ¡Descúbrelo! El frío no debe ser un freno. Mas abrigo y a la calle.
*PSICÓLOGA. tamaraconsulta@gmail.com