X
Ligeros de equipaje >

Despropósitos para el año nuevo – Por Wladimiro Pareja Ríos

   

Llegamos a un año nuevo, como siempre con nuevas metas, con nuevos retos, nuestras propuestas de cambio y de reformar nuestras vidas parecen que adquieren mayor certeza. Nuestras ideas de dejar de fumar, de comenzar en serio a ir al gimnasio, no mordernos las uñas, ponernos a dieta…; sean cuales sean, nuestra promesas suelen terminar en saco roto. Así que hoy les propongo que hagamos una lista de despropósitos, que serán aquellas cosas que no pretendemos cumplir, y esto da mucho gusto. Pongamos los casos anteriores y reformulemos: no voy a dejar de fumar porque no me da la gana, me voy a pulir las uñas que para eso son mías, no haré dieta con la comida que disfruto. Cada exigencia irreal que nos hacemos supone que nos restamos una parcela de disfrute, así que será mejor que nos hablemos con honestidad de aquello que queramos proponernos y nos bajemos de ese toro gigante que suponen las autopromesas falsas, que nos harán caer a la primera de cambio. Por mi parte, me despropongo exigirme tanto, decido valorarme tal como soy, tan imperfecto, con canas y con arrugas. Me despropongo. Creo importante que sepas que existen unas leyes universales del despropósito del año nuevo; son las siguientes:

-Lo que no vayas a cumplir, simplemente aplázalo, no queremos torturarnos.

-Revisa en tu vida todo lo que comience por “tengo que” o “debería de”, sustitúyelo por “quiero que”.

-Ante la frase “no soy perfecto”, aplicaremos el viejo mantra: “y qué”.

Hemos de saber que si al final no logras cumplir tus despropósitos y terminas por dejar de fumar, consigues bajar esos kilos de más y evitas morderte las uñas, habrás fracasado, pero en este fracaso te sentirás especialmente bien.

*Psicólogo. wladimiropareja@gmail.com