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“El puerto y la ciudad tendrán un problema grave si se va la Refinería”

   
Pedro Rodríguez Zaragoza, presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife. / FRAN PALLERO

Pedro Rodríguez Zaragoza, presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife. / FRAN PALLERO

NATALIA TORRES | Santa Cruz de Tenerife

La forma en la que Pedro Rodríguez Zaragoza, presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, habla de los proyectos del puerto capitalino tras la aprobación del Plan Especial lleva a pensar que la entrada y salida de mercancías, actividad para la que fue creado, ha quedado ya en un segundo plano en las perspectivas de negocio. Los cruceros, las nuevas empresas que se instalan en los terrenos ganados al mar o las plataformas petrolíferas centran la atención del presidente. También la Refinería, con la que la Autoridad Portuaria mantiene una relación de amor-odio a cuenta del suministro a los barcos por un lado, para reconocer por otro que la industria es su principal cliente y su marcha le generaría al puerto y a la ciudad un grave problema.

-La aprobación del Plan Especial del Puerto en pleno extraordinario se hizo para iniciar ya la construcción de la estación de cruceros y justificar en plazo los fondos europeos. ¿Lo van a conseguir?
“Estamos un poco pillados de tiempo porque Europa nos da el 85% de la inversión pero tenemos para certificar hasta el 31 de diciembre. Las licitaciones se tienen que entregar antes del 13 de febrero y estaremos como mínimo un mes para adjudicar la obra. Eso hace que nos vayamos a marzo y a partir de ahí nueve meses para justificar casi un millón por mes para llegar al 85% que nos pide Europa, algo que no vamos a conseguir”.

-¿Eso significa que perderán dinero?
“No creo que perdamos mucho dinero. Nuestra intención es al menos llegar al 80% y para eso contamos con la construcción del gangway, la estructura que va al costado del barco, para que la gente salga desde cubierta. Su construcción se tiene que hacer fuera y tiene un coste de cuatro millones de euros. Confiamos que una vez adjudicada la obra, el licitador la encargue y esté lista en octubre o noviembre”.

-Por tanto, a pesar de la aprobación del Plan Especial, ¿se ha llegado un poco tarde?
“Bueno, nosotros estamos muy contentos con que se haya aprobado y prueba de ello es que la estación de cruceros es la primera consecuencia de la entrada en vigor del documento. Es verdad que nosotros esperábamos que se aprobara antes, porque de haber sido así, la estación estaría construyéndose ya y habríamos cumplido en plazo con Europa”.

-¿De qué otras infraestructuras va a necesitar esta estación?
“Vamos a desarrollar otra obra, que en realidad podría decirse que es la misma, que es la urbanización de los alrededores de la estación. A esto se suma otro proyecto ya en marcha, que es el dragado hasta la cota menos diez de la zona donde van a atracar los megabuques”.

-Dice que hay que dragar para aumentar la profundidad, mientras que en la ubicación original no era necesario hacer esa obra. ¿Por qué se cambio de lugar?
“La estación se cambia porque, tras dos diseños de nuestros ingenieros, se llegó a la conclusión de que era imposible hacerlo ahí, ya que cuando viene la mar mala podía rompernos la estación y no era muy seguro. Pretendíamos que el proyecto funcionara y por eso hemos destinado 8.000 metros cuadrados a la estación”.

-Este parece el gran proyecto del presente del puerto, pero la realidad es que el número de cruceristas ha descendido…
“Efectivamente tuvimos un bajón hace tres años, pero después hemos seguido subiendo todos los años, con una característica importante y es que cuando se termine la estación, que será en junio de 2016, vamos a tener cruceros todo el año, incluso en verano, por lo tanto es un buen momento para que esa estación pueda albergar algunos cruceros en puerto base”.

-¿Ya hay empresas interesadas en instalar aquí su puerto base?
“Sí. Aida ha decidido venir y ya ha pedido atraque aquí, y hay otra empresa, que no puedo decir aún cuál es, que también ha pedido venir y ser puerto base en Tenerife, por lo tanto, la estación va a salir en un momento importante para la nueva temporada”.

-¿Con cuántos cruceristas cerró 2014 el puerto santacrucero?
“El año pasado tuvimos el 6,37% más de cruceristas (846.000) y este año tenemos previsto crecer el 8% (916.000), aunque este último número es lo que está cerrado y firmado, pero nosotros esperamos superar el 12% con la firma de nuevos contratos que ya estamos negociando. Por lo tanto, no hemos dejado de crecer desde 2011, año en el que se descendió el número porque los barcos optaron por otras rutas en las que no les fue bien y han vuelto a Tenerife”.

-Habla usted de los puertos base, que hace que turistas de otras partes embarquen para su crucero en la ciudad. ¿Aumentará eso las pernoctaciones o el gasto en Santa Cruz?
“Estadísticamente es bueno para el puerto porque genera tráfico de cruceristas, pero para la Isla no es tan efectivo porque vienen del avión al barco, hacen el crucero, y a la vuelta se van directamente al aeropuerto. Hay algunos que vienen un día, dos días antes, y es posible que se queden en la ciudad, pero es un porcentaje del 2% o 3%, que no nos arregla la vida, pero yo prefiero esa actividad a no tener alguna”.

-El otro negocio que el puerto ha visibilizado este año, aunque no tenga que ver con el Plan Especial, es el de las plataformas petrolíferas. ¿Son tan rentables como dice?
“Lo son. La plataforma tiene una serie de derivadas que generan negocio a su alrededor. Por ejemplo, las trae un consignatario que cobra un porcentaje de todas las actuaciones que tiene que hacer, la remolcan y amarran la gente del puerto y las cargan y descargan en algunas ocasiones los estibadores. A esto se suman los talleres que se encargan de repararlas y los barcos que vienen con material para su arreglo. Para la penúltima que llegó han venido tres buques, porque tiene un proyecto de un millón y medio de euros y para ello va a contratar a un montón de personas de los talleres portuarios, que ya no dan abasto”.

-Y para la ciudad, ¿es rentable esa estampa en el frente litoral?
“La gente que viene a las plataformas, ingenieros y jefes varios, tienen que quedarse y lo hacen en los hoteles de aquí, y muchas veces vienen con sus familias. En cuanto a la gente de aquí, hay mucha que se beneficia como la de la refinería, que mientras está cerrada, están trabajando en las plataformas. Femete está haciendo cursos para que la gente que quiera formarse para trabajar en las plataformas lo haga. Que hay algunas que gastan poco, sí hay una que gasta poco, todas las demás gastan mucho. Ahora tenemos una que está en el dique del Este cuyo proyecto de reparación es de 40 millones de euros. La prueba de la rentabilidad es que ya se han dado de alta ocho empresas nuevas en el puerto, que son de aquí, y además con un grado de especialización muy concreto para hacer obras en las plataformas”.

-Si volvemos al Plan Especial del Puerto, una parte importante, sino la que más, es la regularización de los terrenos ganados al mar…
“Sin duda es una de las mejores noticias no sólo para el puerto sino también para la ciudad por la capacidad de empleo y de nuevas oportunidades de negocio que van a generar las empresas que se van a instalar en unos terrenos que se ganaron al mar hace 12 años. Ahora mismo tenemos una empresa italiana que va a fabricar mozzarella, café, espaguetis, que ya ha comprado tres espacios en Santa Cruz en los que va a vender sus productos y que de entrada va a dar trabajo a 30 personas”.

-¿Trabajadores de aquí?
“Sí. Ya ha hablado con el Gobierno de Canarias para hacer el proyecto de formación. Este empresario quiere llevarse la gente a Italia, donde tiene la empresa matriz, para formarlos a su costa, mientras que aquí la formación inicial se les dará a través de ese convenio con el Gobierno regional”.

-¿Cómo va la implantación de la empresa rusa?
“En este caso, cuando se pudo darles la licencia, se encontraron con la restricción de sacar dinero de Rusia, entonces en vez de 50.000 metros, piden 20.000 con el objeto de ampliar después y por eso hemos tenido que volver a iniciar el expediente. Si todo va bien se les adjudicará y creo que en abril ya comenzarán a desarrollar el proyecto”.

-¿Qué otras empresas están esperando?
“Tenemos otra empresa que quiere hacer un taller muy potente en la dársena del Este, cerca de la de pesca, y también con terrenos para almacenamiento en este lugar. Y luego está DISA, que quiere hacer una inversión importante para poner tanques de combustible. Así que tenemos cinco empresas, la última aún no puedo decir de qué porque no tengo la solicitud formal”.

-Dentro de esas líneas de negocio, está la de los buques que llegan a repostar y que ahora, según el puerto, no pueden hacerlo por culpa de la Refinería. ¿Cómo está la relación con esta industria?
“Está muy mal. La relación personal es muy buena y hasta agradable porque Salvador García es una persona fantástica, pero ahí no manda nada, quien manda es CMF. Hemos tenido tres reuniones a cara de perro en las que nos han dicho, que yo creo que no es verdad, que pierden 2,5 millones al año porque no hay tráfico suficiente, y no me lo creo porque lo que está demostrando es que hay tráfico porque hace cola, esperando de 24 a 36 horas para repostar. Dicen que pierden dinero y yo me pregunto qué pasa con el humo que nos hemos tragado toda la vida, ahí hemos perdido los pulmones. La verdad, no lo entiendo, no me creo que pierdan dinero…”.

-¿Entonces, no hay posibilidad de entendimiento?
“Ellos hablaron conmigo en dos o tres ocasiones y me dijeron que iban a traer una gabarra más pequeña, hasta les dije a quién tenía que darle un beso para conseguirla. Eso fue en noviembre y estamos en enero y todavía no sabemos nada”.

-¿Qué opinión le merece la posibilidad de que la Refinería se vaya de Santa Cruz?
“Si se fuera, se iría el primer cliente de la Autoridad Portuaria, un generador de empleo, porque no solo lo crea en su espacio sino en el transporte de combustible y a través de las subcontratas. El puerto y la ciudad tendríamos un grave problema si los terrenos se dedicaran a otra cosa, en definitiva, si se fuera”.

-¿Si deja de refinar, entonces, a qué dedicaría los terrenos?
“Creo que pueden tener dos salidas, una para la ciudad, algo que se pueda utilizar con seguridad y otra usarlos como un gran tancaje de combustible para el oeste de África. No tiene mucha razón de ser que ahora dediquen eso a otras cosas porque la cantidad de actividades que genera a su alrededor es ingente, estoy seguro que casi tantas como las que genera el propio puerto. Para nosotros sería una mala noticia. Ya el hecho de que hayan parado nos ha reventado las estadísticas en lo que a tráfico de mercancías se refiere”.