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Altos vuelos>

El esfuerzo – Tomás Cano

   

Había una vez un hombre que quería trascender su sufrimiento, de modo que se fue a un templo budista para encontrar a un maestro que le ayudase. Se acercó a él y le dijo: “Maestro, si medito cuatro horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación?”. El maestro le miró y le respondió: “Si meditas cuatro horas al día, tal vez lo consigas dentro de diez años”.

El hombre, pensando que podía hacer más, le dijo: “Maestro, y si medito ocho horas al día, ¿cuánto tiempo tardaré en alcanzar la iluminación?”.

El maestro le miró y le respondió: “Si meditas ocho horas al día, tal vez lo lograrás dentro de veinte años”.
“Pero, ¿ por qué tardaré más tiempo si medito más?”, le pregunto el hombre.

El maestro contestó: “No estás aquí para sacrificar tu alegría ni tu vida. Estás aquí para vivir, para ser feliz y amar. Si puedes alcanzar tu máximo nivel de meditación, pero utilizas ocho, sólo conseguirás agotarte, aparte del verdadero sentido de la meditación y no disfrutar de tu vida. Haz tu máximo esfuerzo, y tal vez aprenderás que, independientemente del tiempo que medites, puedes vivir, amar y ser feliz”.

Si haces tu máximo esfuerzo, vivirás con gran intensidad.

Hacer tu máximo esfuerzo significa actuar porque amas hacerlo, no porque esperas recompensa.