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Fernando Menis: “Jamás una playa de la Isla tuvo un proyecto mejor que el de Perrault”

   

A. D. | Santa Cruz de Tenerife

Fernando Menis es, con toda probabilidad, el arquitecto más internacional y premiado que ha tenido nunca la isla de Tenerife. Sus proyectos se desarrollan en diferentes países como Polonia, Alemania, Suiza, Taiwán, Crimea o China, pero su corazón y su oficina está en su isla natal, en la que ha creado obras tan emblemáticas como el Magma, la plaza de Adeje o la Presidencia del Gobierno. Su preocupación por lo que ocurre en la Isla le ha llevado a involucrase siempre en debates públicos, con el objetivo de ayudar a mejorar la calidad de la arquitectura que se hace aquí y para intentar que se incremente el respeto por el paisaje insular. Por eso ha accedido, ante la llamada de DIARIO DE AVISOS, a participar en el debate sobre el mamotreto y Las Teresitas.

-¿Cree que el proyecto de Dominique Perrault para Las Teresitas era un buen proyecto?

“Creo que es un proyecto de una calidad arquitectónica muy por encima de la media de la inmensa mayoría de los que se planifican en Canarias. Responde con delicadeza al lugar, al paisaje de Anaga y a las necesidades que toda playa tiene. Su calidad arquitectónica es indudable, lo cual es normal si conocemos la trayectoria de Perrault. Es un arquitecto muy sólido y coherente, siempre respetuoso con el paisaje en el que actúa”.

-Cuando ve y escucha, como arquitecto, cómo se desprecia un trabajo así, ¿qué siente?

“Tristeza. No es fácil conseguir proyectos de tanta calidad en la isla. No es fácil que se convoquen concursos de ideas con tan altas expectativas. Más bien hoy en día es casi imposible, porque se confunde calidad con precio, y es incomprensible y triste que todo ese esfuerzo se tire a la basura”.

-¿Se ha entendido la profundidad y valor del cambio que proponía Perrault?

“Salta a la vista que no. Desgraciadamente, no se ha entendido. Lo cual tampoco es una novedad. Es muy difícil que las personas no expertas en arquitectura y urbanismo puedan entender este tipo de proyectos antes de verlos finalizados. Por eso hace falta la confianza ciudadana para poder finalizarlas. Pero si no se confía en un buen arquitecto como Perrault ¿en quién vamos a poder confiar entonces?”.

-La ciudadanía critica la fealdad de lo que se ha denominado como mamotreto. ¿Faltó más información al respecto para explicar que lo que allí se ve ahora no tenía nada que ver con lo ideado por el arquitecto francés?

“Quizás faltó más información, mejores 3D que explicaran cómo va a quedar. Quizás aún estamos a tiempo de enviar un mensaje claro a esos ciudadanos con dudas: el mamotreto no se va a ver. Es un espacio subterráneo que dará servicios a la playa y no afectará en nada al paisaje. Es una operación normal en multitud de obras que llevan aparejados parking subterráneos”.

-¿Ha perdido una oportunidad la ciudad de Santa Cruz al desechar ese proyecto urbanístico?

“Espero que no lo haya desechado del todo y que la historia cambie y se vuelva a retomar ¿por qué no? En Santa Cruz siempre hemos sido lentos a la hora de apostar por los proyectos estratégicos pero también hemos sido sabios y no los hemos dejado decaer del todo, por ejemplo cuando se planteó construir un auditorio se estuvo 25 años discutiendo donde hacerlo, cómo hacerlo, etc., y al final contamos con él. Está claro que la playa de Las Teresitas necesita ser mejorada para que el disfrute de los ciudadanos de la misma sea más pleno. Jamás hemos tenido para ninguna otra playa de la Isla otro proyecto mejor que el que ha diseñado Perrault. Y además, lo hemos pagado entre todos ¿por qué desecharlo para siempre? Dejémoslo ahí, tal vez las circunstancias políticas cambien para mejor algún día”.

-¿Conoce algún caso similar, usted que tiene proyectos en varios continentes, a lo sucedido con Las Teresitas?

“Por desgracia hay casos similares en muchas partes del mundo. Le voy a citar uno muy conocido por todo el mundo: la Opera de Sidney. En su día fue una obra de las más polémicas que se conocen. Querían derribarla cuando estaba en construcción. Echaron al arquitecto. Echaron al alcalde, pero al final la obra se terminó y hoy es una imagen universal que todos reconocemos y admiramos y aplaudimos. Bravo por el valor de los que no se rindieron. Algo parecido ocurrió con el Guggenheim de Bilbao y sin embargo fue el edificio que situó a Bilbao en el mapa. Ahora todo el mundo sabe dónde está esa ciudad y celebra su cambio y capacidad de innovación”.

-¿Qué opinión le merece el hecho de que un concurso internacional de ideas como el que ganó Perrault haya devenido en algo como la sentencia por el llamado caso mamotreto?

“Me parece inaudito. La mejor garantía para saber que el proyecto de Perrault es bueno, y por tanto en ningún caso un mamotreto, es, precisamente, que haya sido el resultado de un concurso de ideas detrás del cual estuvo todo el Colegio de Arquitectos y cuyo fallo respetamos todos los arquitectos de Canarias. Eso lo convierte ya en un buen proyecto”.

-¿Considera el edificio legalizable y necesario?

“No soy un experto en Derecho pero sí que tengo sentido común y estoy convencido de que si el hombre ha ido a la Luna el mamotreto seguro que se puede legalizar. Si se ponen a trabajar seriamente para legalizarlo lo legalizarán. Como decía mi hermano Adán, es cuestión de echarle muchas horas y mucha cabeza”.

-¿Ha podido leer la denuncia pública de José Ángel Domínguez Anadón en este DIARIO? ¿Está de acuerdo en que existen errores por parte de dos de los peritos?

“Don José Angel Domínguez Anadón es uno de los mejores urbanistas que tiene Santa Cruz. Su Plan General de 1992 es probablemente el mejor plan general que se ha diseñado en esta ciudad en toda su historia y considero que es una de las personas que mejor conoce toda la problemática urbanística de cada uno de los barrios, así que no puedo dejar de estar de acuerdo con él totalmente, y me preocupó profundamente leer su denuncia. Precisamente, por eso accedí a dar esta entrevista. Es un mal momento para la buena arquitectura porque la sociedad entera está un poco perdida. Supongo que es normal en los momentos de crisis; es un momento destructivo y no constructivo el que estamos viviendo. Lástima que encima, por el camino, salgan perjudicadas en ese asunto personas inocentes”.