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The Newsroom – Por Fran Domínguez

   

A veces uno le coge tanto cariño a las series televisivas que cuando dejan de emitirse te queda un pequeño vacío -sin ánimo de ser tremebundo-. Va a ocurrir con Juego de Tronos, aunque siempre hay que esperar tanto por la llegada de una nueva temporada de los chicos de Poniente que el afecto tiene que renovarse en cada ocasión para seguir siendo fieles al producto, y ha ocurrido con The Newsroom, que nos dice adiós en su tercer año y que además deja, al menos a quien suscribe este artículo, con una sensación ciertamente agridulce… A The Newsroom me costó cogerle un sincero aprecio, y fue casi al final de su segunda temporada. La serie de Aaron Sorkin -sin duda, uno de los mejores guionistas norteamericanos de los últimos 20 años, artífice de la celebrada El ala oeste de la Casa Blanca- poseía un enorme atractivo y potencial. Versaba sobre el mundo del periodismo; bueno, sobre un idílico mundo del periodismo, alejado de la realidad a pesar de que se basaba en ella para empaparse de sus historias. De hecho, cada capítulo tomaba aspectos de la actualidad más palpitante en Estados Unidos -y por extensión, en el mundo- , desde la muerte de Osama bin Laden, hasta la victoria de Barack Obama sobre Mitt Romney, por poner solo dos ilustrativos ejemplos. Para los que vivimos el día a día en una redacción periodística, ya sea en prensa, radio, televisión o web, lo que The Newsroom plasmaba está muy bien en el universo de lo ideal, en la tierra de lo que debería ser. Los diálogos brillantes, sesudos, con fina ironía, con agudo sarcasmo, de rapidez inusitada, forman parte de The Newsroom… y de la ciencia ficción periodística, también del buenismo más absoluto, del que Sorkin hizo gala a raudales en El ala oeste de la Casa Blanca, con un presidente ultraliberal (en su justo término yankee). De esta producción me quedo con sus personajes, con sus conflictos, con la dicotomía convivencial que planteaba entre los medios tradicionales y los medios emergentes, del periodismo profesional frente al periodismo ciudadano. Sin embargo, pese a lo excelso de la propuesta de Sorkin -¿habrá una cuarta temporada?-, echo en falta una serie definitiva sobre esta vilipendiada pero siempre necesaria profesión, sobre la doble crisis que soporta (la del sector y la coyuntural), sobre la precariedad laboral, sobre el intrusismo… En fin, una serie sobre periodismo… de verdad.