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Niño de los Afligidos – Por Domingo J. Jorge

   

Hoy, domingo, muchos estamos ultimando la carta de los Reyes Magos, pequeños y más grandes. Mañana lunes, otro año más, sus Majestades pasearán por todas la ciudades, también lo harán por La Laguna. Especialmente, realizarán una visita que se recuperó en 2011. Se acercarán al Real Santuario del Cristo y allí adorarán al Niño de los Afligidos. Melchor, Gaspar y Baltasar entrarán en el templo y, acompañados de sus pajes, se acercarán al altar para presidir el culto al pequeño recién nacido, junto a don Carlos González, rector del Santuario, y a un gran número de niñas y niños. Un acto muy esperado, se los aseguro. En casa, nuestros dos pequeños no hablan de otra cosa. Lo más asombroso, nuestro Jaime ha cambiado su carta a los Reyes hasta tres veces, porque cada vez elige una forma distinta de dirigirse a los Magos de Oriente. Les quiere pedir lo más importante para él, y me llama la atención positivamente, porque lo que más insiste en pedirles es amor y paz para todos, y que la familia sea feliz. Es asombroso, y de verdad me alegro de que estos pequeños pidan además de sus merecidos juguetes, que les dan la alegría debida, y una cosa importante, compartir el juego, sí es asombroso que recuerden que hay que pedir también amor, paz y felicidad para nuestra familia, y para todas las demás. Sé que los tres Reyes que adorarán al Niño de los Afligidos mañana lunes por la tarde, a partir de las 17,45 horas, cumplirán con traer por la noche el regalo más importante de todos los que nuestros nenes ponen en su carta, y ese presente tan deseado es que en todas las casas reine la felicidad. A veces una felicidad difícil de conseguir, pero no imposible, porque lo más necesario para construirla, si miramos a nuestro alrededor lo tenemos. Y se llama sencillamente, familia. Con la ayuda la Esclavitud del Cristo y el Obispado Nivariense, y la colaboración del Ayuntamiento, se ha recuperado algo que se había abandonado hace más de ochenta años. El primer año éramos unas 30 personas, en aquella tarde de 2011, pero hemos ido creciendo en número. Ahora el templo se llena. Todos tenemos el deseo de soñar con la llegada de los Reyes Magos. Como nuestra Sofía dice, ellos no se olvidan de venir. Feliz Noche de Reyes.