X
el almendrero de nicolás >

A propósito del Islam (II) – Por Paco Déniz

   

Los que movilizan a los ejércitos contra la amenaza yihadista, amenaza totalmente rechazable, se llenan la boca hablando de que ellos son los adalides de la libertad de expresión. Ahora todos son Charlie Hebdo, incluso quienes se han caracterizado por no respetar las libertades dentro de sus propias fronteras. Mentirosos.

Casi ninguno de los gobernantes que encabezaron la manifestación de París son Charlie Hebdo, sobre todo Netanyahu. Hay que tener narices para presentarse en una manifestación a favor de algún derecho social y político un personaje como ese, un ser que no puede ser. ¿Y cuál es el saldo de la barbarie?: 12 críticos de la izquierda menos, una islamofobia extendidísima en todo el mundo blanco conservador y, probablemente, la preparación de otra vuelta de tuerca a la guerra contra parte del mundo árabe.

Y digo parte, porque nunca mandarán a sus marines y legiones contra los multimillonarios de Qatar o Emiratos. Y en esta marea antiárabe se condenará a los que nos cuestionemos el papel de los gobiernos occidentales en Afganistán, (6 millones de refugiados) y en Irak (8 millones de refugiados). En fin, que todo seguirá igual que hasta ahora. Y Hollande creerá que sale reforzado porque “han unido a la patrie contra los enemigos de la república”.

Por eso, yo seguiré alucinando con Yusuff Islam, seguiré viendo a Mohamed Alí en el combate del siglo, y seguiré echándome unos tés con mis amigos saharauis y con todo el que venga en son de paz, pero con Netanyahu no, ni con Rajoy, ni con los seguidores de Jomeini. Seguiré preguntándome por qué no reconocen de una vez por todas que la violencia está en la miseria, en la exclusión y en quienes la favorecen y la permiten.
¡Je suis Charlie Hebdo, dicen! ¡Vaya morro!