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Roberto J. Pestano – Por Sara Ferrera

   

El último sábado de diciembre, como ya es tradición, se celebró en el Centro Cultural y de Recreo, de Arafo, el XXXI Concierto de Fin de Año. En el transcurso del mismo se hizo entrega del prestigioso Premio Añavingo, que este año recayó en el músico arafero Roberto Javier Pestano González. El salón de actos presentaba un lleno absoluto. En la primera parte actuaron el grupo Jazz Vería y el bajo-barítono Jeroboam Tejera, acompañado al piano por Ingrid Ferrera. En la segunda parte intervinieron las dos bandas araferas: la Sociedad Filarmónica Nivaria, dirigida por Miguel Ángel Expósito Marrero, y la Agrupación Artístico-Musical La Candelaria, bajo la batuta del joven Carlos Daniel Albertos Fernández. Todos los actuantes, araferos, fueron muy aplaudidos por un público entusiasta. En el intermedio tuvo lugar la entrega del preciado galardón al homenajeado por el presidente de la sociedad, Bernardo Iglesias. Roberto Javier, emocionado, dio las gracias y recordó a sus compañeros y a su maestro, Amílcar González. Roberto Javier Pestano nació en Arafo. A los ocho años ingresó en la Agrupación Artístico-Musical La Candelaria. A los diez comenzó sus estudios de solfeo en la filial de Arafo del Conservatorio Superior de Música de Santa Cruz de Tenerife. En 1981 emprendió su formación instrumental en dicho Conservatorio. En 1984 se incorporó voluntariamente a filas y eligió como destino la Banda de Música Militar. En 1987 comenzó a dar clases en Fasnia y,tras dos años de arduo trabajo, hizo su presentación la banda con un concierto en la plaza del pueblo en la festividad de Santa Cecilia. En 1997 asumió la dirección de Agrupación Musical La Candelaria, con la que grabó el primer trabajo discográfico, Al maestro, dedicado a don Amílcar. Fue nombrado Hijo Predilecto de Arafo en 2010. Después de cerca de veinte años de impecable dirección, renunció a la misma por motivos personales, pero permaneció en la banda como instrumentista de tuba y profesor de la academia. Homenaje muy merecido a este brillante músico que vive este bello arte con verdadera vocación y que ha realizado, y sigue haciéndolo, una labor encomiable en La Candelaria. Felicidades, querido amigo.