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Sin repunte – Por Sergio García de la Cruz

   

Grecia y España son los países con la mayor tasa de desempleo de Europa, ambos con porcentajes que rondan el 25%, pero la diferencia es que hasta Grecia tiene un despunte de mejoría. Les sigue Croacia, con solo un 16%. En este país lo único que se ha conseguido es que no siguiera aumentando, al menos desde el 2013, porque en el 2010 teníamos solamente un 19%, que con ello no quiero decir que sea poco, al contrario, ya ese porcentaje es escandaloso.

Está claro que lo que ya sufre este país es una gran depresión económica que ocurre cuando se está más de cuatro años sin vislumbrar una recuperación económica con una tasa de paro por encima del 20%; además tenemos un preocupante nivel de pobreza y empobrecimiento social sobre el 25%. Y uno se pregunta cómo es posible que con este panorama aún no se haya producido una subversión, cuando la historia nos demuestra que con situaciones menos graves el pueblo ha estallado. La respuesta tiene un nombre y esta no es más que la llamada economía sumergida, vamos, que la gente se busca la vida, somos unos supervivientes, Bear Grylls al lado nuestro es un aprendiz.

La estrategia de la UE denominada Europa 2020 se está dando de bruces con países como el nuestro, el crecimiento inteligente, sostenible e integrador, basado en una coordinación más eficaz de las políticas económicas para proporcionar más crecimiento y empleo no arranca, el objetivo en materia de empleo es que la tasa de empleo de la población de entre 20 y 64 años debería de pasar del 69% en toda Europa como mínimo al 75%, y esto ni por asomo.

Aquí, como siempre, del “todo va bien” no salimos y el ciudadano mira incrédulo y se pregunta: pero, ¿dónde va todo bien?

Las restricciones no se traducen sino en que eso: más restricciones y menos crecimiento, si no observen que el consumo aumentó con el abono de la paga extraordinaria a los funcionarios, simple; el dinero genera más dinero. Se nos ha apretado el cuello hasta casi dejarnos sin respiración con el fin de que llegado el año de las elecciones aflojar y agradecer un hilo de aire, al fin y al cabo, lo que perdura en el recuerdo es lo último. Laboralmente se inventaron el despido libre, en España rige el principio del despido libre y precariamente indemnizado, al empresario en los contratos indefinidos la indemnización por despido tiene un coste mayor y las causas para el despido también, mientras en los temporales es menor.

Pero el gran invento de este país fue sacarse de la manga el despido fácil bajo la trampa de: causas económicas, técnicas, organizativas o de producción; casi nada, les hubiera salido más simple el decir: “vale todo”. En este país siempre ha habido más cultura del empleo temporal y precario, a pesar de las ventajas que supone hacer un contrato indefinido, aunque la verdad no entiendo cómo se sigue llamando así cuando es de todo menos eso, pero en el país del “todo va bien”… todo vale.

www.sergiogarciacruz.com