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El vino y Melchior – Por Hugo Luengo

   

Coincido con don Ricardo Melchior en la opinión que nos da en medios, sobre la importancia del papel jugado por nuestro Cabildo en el mundo del vino de Tenerife y, por extensión, en Canarias. Hace 27 años, cuando fueron los impulsores del sector consiguieron con su acción de fomento dar un salto de décadas en pocos años. Poco agradeceremos a don Ricardo -yo de nuevo y una vez más desde aquí- no sólo este impulso, sino su talante personal, que hoy en día es ya tan difícil de ver en el mundo de la política canaria.

El problema es que 27 años después, el mundo que inició don Ricardo ya no existe. Y sin salirnos del vino, hace tiempo que el Cabildo debió retirarse de su actividad de fomento, para dejar que el sector, ya maduro, evolucione por propia iniciativa. Hace años que desde Avibo, Asociación Profesional del Sector, venimos ofreciendo al Cabildo, vía BITSA, que se incorpore al sector. Que se integre tanto en Avibo, como el la DOP Islas Canarias, decisión que desde el punto de vista empresarial ofrece claras ventajas para BITSA y políticamente buenos réditos al Cabildo. Y para el sector, la necesaria unidad para sortear la crisis.

No tiene sentido que el Cabildo siga de bodeguero, como no tiene sentido que gestione casinos de juego, o tantas otras actividades impropias, que ya hoy la Ley le impide. Luego del Tratado de Lisboa del 2006, Europa apostó por resituarnos en la globalización y con ello puso en marcha la legislación de “liberalización de servicios” y los desarrollos legislativos complementarios. Así hemos pasado de un sistema subvencionado a otro de emprendedores. El Cabildo y Canarias en general, siguen sin querer reconocer esta realidad. Ocasionando con ello un continuo alejamiento de los marcos regulatorios; lo vemos en el vino, en el turismo, el comercio, la simplificación administrativa, etc, que acabamos pagando todos en el empleo y la actividad económica.

Desde esta columna venimos desde hace tres años solicitando una salida pactada del Cabildo como empresario del sector, manteniendo el necesario apoyo público al mismo, a todos por igual y con transparencia. Arbitrar, no dirigir. Nuestras prioridades ya se las hemos reiterado, incluso desde este medio, que en esencia implican abordar seis grandes temas: la organización del sector, el Posei y el Rea, la Ley de la Viña y del Vino y el Decreto de Bodegas, el plan de internacionalización, el plan de márketing y el I+D+i y el desarrollo en la esfera local. A todo ello le damos contenido.

Avibo aprobó, en su última asamblea general regional, elevar ante el Tribunal de Defensa de la Competencia solicitud para dirimir lo que entendemos como posición irregular del Cabildo en BITSA, planteado además al calor del fraude de Bodegas Insulares con el vino de La Mancha, que dio lugar a la apertura por el ICCA de los expedientes conocidos. La delicada situación económica de BITSA y la posición del Cabildo afectan a todo el sector y amplían su efecto al marco regional.

Lo curioso de la situación, en contra de la opinión de don Ricardo Melchior, es que a la fecha el Cabildo y BITSA se han convertido en el lastre del sector, condicionando su normal desarrollo. Basta contrastar nuestras prioridades con las suyas, la situación económica del sector emprendedor con las de BITSA. El Cabildo debe abandonar la gestión de vino, no el apoyo al vino. Debe reforzarlo y en nuestras prioridades le sale baratito, menos que lo que hoy le cuesta. No sobrevive el más grande, sino el que es capaz de adaptarse a los tiempos. En la fábula de Esopo que citaba don Ricardo: “El hombre sensato debe tener previsto con antelación, la consecuencia de sus acciones”. Otra vez de acuerdo.

*Presidente de Avibo y de la Dop Islas CanariAS