X
a veces soy humano >

Yonquis del protagonismo – Por Félix Díaz Hernández

   

Ya andan muchos políticos, en este recién iniciado 2015 empachado de citas electorales, persiguiendo por las esquinas, por las tertulias, en las páginas de opinión, cuñas radiofónicas, en los ecos de sociedad y hasta en los anuncios por palabras, una pequeña dosis de protagonismo. Unos para que nosotros, sufridos electores cuatrienales les veamos la cara por primera vez; otros para que tengamos conciencia que han salido de sus bunkerizados y enmoquetados despachos para “pisar la calle”. Otros con el afán de colocarse en determinadas listas electorales, a ser posible en un buen puesto que les asegure volver a vivir de un sueldo público. La verdad es que hay todo tipo de fauna política en movimiento, ya sea de día o de noche, no descansan. Se multiplican las reuniones con colectivos sociales, premiados de todo tipo; visitas precocinadas; las entrevistas más o menos disimuladas, pactadas e incluso hasta pagadas. Como setas tras un período de lluvias, los contertulios bucaneros profesionales van rapiñando monedas de oro, aquí y allá, cambiando al son de la caja registradora sus opiniones; ya saben parafraseando al inolvidable Groucho Marx: “Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros”. Durante los últimos tres años y medio nuestros políticos, merodeadores del paisaje público desde hace tiempo, han ido puliendo su imagen, suavizando sus facciones, incluso quitándose chaquetas, corbatas o faldas/pantalón. No se engañen, casi siempre estamos ante las mismas marionetas que, ya sea con hilos o de manera inalámbrica, siguen estando al servicio de las personas y poderes que han manejado siempre el timón de nuestro futuro. Esos que hoy rebuscan una papelina de protagonismo adulterado; una china de placer y regusto por haberse conocido; una rayita de complicidad y empatía con sus vecinos; esa mayoría de los políticos, nuevos o viejos, siguen practicando las reglas del mercadeo de los favores, las cacerías de brujas o el cultivo de las amistades pasajeras. Abran los ojos y no se pierdan el espectáculo.

@felixdiazhdez