X
SOCIEDAD >

96 segundas oportunidades

   

Antonio Alarcó y González Posadas, con los primeros trasplantados de páncreas. / DA

Antonio Alarcó y González Posadas, con los primeros trasplantados de páncreas. / DA

02

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

La frase que asegura que las segundas oportunidades no son buenas no tiene que ser del todo cierta. Menos aún para las 96 personas en Canarias que han vuelto a nacer tras haberse sometido a un trasplante pancreático-renal en el Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (HUC). Este mes se cumplen 32 años desde que en España se realizó el primer trasplante de estas características. Fue en 1983 en el Hospital Clínic de Barcelona cuando el doctor Laureano Fernández Cruz abrió la esperanza a miles de enfermos de diabetes con insuficiencia renal.

En las Islas esta intervención llegó de la mano del catedrático en Medicina y Cirugía por la Universidad de La Laguna Antonio Alarcó. El 22 de mayo de 2002, Juan Jesús Pérez, un joven de 33 años, esperaba ansioso a que llegara la hora. Para él significaba dejar atrás años de insulina y controles. Para Canarias empezar el camino hasta convertir al HUC en uno de los cuatro centros de referencia de formación nacional de este procedimiento. Por este motivo, Alarcó ofreció una conferencia en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife bajo el título Trasplante pancreático renal, vivencias personales, que contó con la asistencia de numeroso público entre los que se encontraban varios de los trasplantados hasta la fecha.
“En la actualidad, el Programa de Trasplante Pancreático Renal (PTPR) de Canarias es uno de los 12 que funcionan en España, y sus resultados son comparables a los mejores centros del mundo”, indicó el cirujano Alarcó, uno de los principales artífices de este tipo de intervenciones en las Islas. Cuando se le pregunta al también jefe quirúrgico del equipo regional de trasplante de páncreas en el Hospital Universitario de Canarias por sus recuerdos de aquella primera operación contesta con emoción: “Tuve la gran suerte de compartir quirófano con mi mano derecha, y también izquierda, la doctora Milagros Meneses, quien falleció hace unos años”. “Me hubiera encantado que hoy estuviera recogiendo conmigo aquellos frutos, no en vano hemos colocado a la Sanidad canaria a la vanguardia del trasplante de páncreas”. “Los comienzos nunca son fáciles, y de hecho varios miembros del equipo tuvimos la suerte de formarnos en el Hospital Clinic de Barcelona y en el Hospital de la Universidad de Wisconsin como paso previo a esta primera intervención”, indicó Alarcó, quien quiso agradecer la labor formativa de los “maestros”, como Hans Sollinguer, número uno en el trasplante de páncreas, y Laureano Fernández Cruz, primer español en realizar esta técnica.

Este tipo de operaciones son de una gran complejidad, ya que si el páncreas no funciona con normalidad, deja de producir insulina, lo que provoca que los pacientes presenten cuadros como diabetes, y su correspondiente insuficiencia renal, y dependan de por vida de una máquina de diálisis. “Para el diabético, la diálisis y la insulina son medidas para mantener la vida, mientras que el trasplante representa la oportunidad de volver a vivir con normalidad, de ahí radica la importancia de este tipo de intervenciones, pues supone, por ahora, la mejor opción de tratamiento para los pacientes diabéticos con insuficiencia renal crónica”, explicó Alarcó. Este tipo de trasplante, especialmente complejo al incluir el implante de dos órganos en una misma intervención quirúrgica, “supone una media de 12 horas de quirófano, pues el paciente recibe tanto el páncreas como el riñón de una persona fallecida, y además sigue conservando en su cavidad abdominal sus dos riñones y su páncreas propio que, aunque no genera insulina, si actúa desde el punto de vista de la secreción de jugos”, indicó.

Para el director quirúrgico del programa de trasplante de páncreas del HUC, “detrás de una operación de este tipo hay equipo, mucho esfuerzo, preparación y compromiso de las autoridades sanitarias con estos programas, pues a la vista está de que sólo es posible trasplantar en un sistema público sanitario de alto nivel como es el español, del cual nos debemos sentir orgullosos”.

Asimismo, cabe destacar la participación de más de 80 profesionales anónimos que abarcan desde anestesistas, enfermeros, endocrinos, coordinadores de trasplantes, nefrólogos…, que trabajan según un protocolo preciso y perfecto que permite que esta cirugía altamente cualificada se lleve a cabo con éxito, indicó Alarcó.

“Trabajadores sanitarios que realizan su labor sin descanso por el éxito y la mejora de este tipo de intervenciones, cuya implicación y compromiso son factores imprescindibles para obtener unos buenos resultados”, afirmó el cirujano, quien aprovechó para nombrar a alguno de los médicos “valiosos” que forman parte de este equipo regional de trasplantes, como son “Bravo Gutiérrez, Vicente Medina, Lucrecia Rodríguez, Aida Rahy, Alejandro Morales o Luciano Hernández, así como el responsable médico de trasplante de páncreas, González Posada”.

Los donantes y sus familias

Pero sin duda, Antonio Alarcó tiene muy claro que la pieza clave de todo este engranaje es, sin duda, los donantes y sus familias, “pues su generosidad es la que hace posible esta gran actividad y los resultados obtenidos. Sin ellos, todo este esfuerzo no valdría de nada”.

Y es que Canarias ha sido a lo largo de estos años la comunidad autónoma que más trasplantes de páncreas ha realizado por millón de población, no así en números absolutos, “lo que ha supuesto que muchas personas enfermas encontraran en un trasplante una nueva vida”, apuntó Alarcó.

De ahí que también quisiera agradecer la labor que realiza la Organización Nacional de Trasplante (ONT), y su director, Rafael Matesanz, “cuyo trabajo nos ha llevado a revalidar nuestro liderazgo mundial tras 22 años continuos, al haber conseguido un máximo histórico en el número de donantes, que se eleva este año a 1.682, lo que supone un 1,6% más con respecto a 2013”.

En nuestro campo tenemos que resaltar el importante incremento del trasplante renal que alcanzó también su máximo histórico con 2.678 pacientes, “gracias entre otros factores al papel de la donación y al trasplante como factor de cohesión social en todo el país, pues uno de cada cinco órganos es trasplantado en otra comunidad a la que se ha realizado la donación, un ejemplo claro y genuino de lo que significa la Marca España. Y que aquí en Canarias ha supuesto 96 nuevas oportunidades de vida”, concluyó.