X
tribuna>

La barriada de La Candelaria, en Santa Cruz – Por Ángela Mena*

   

La reposición de la barriada de la Candelaria es el sueño de 115 propietarios de unas viviendas construidas con materiales precarios a principios del siglo XX, y que su falta de conservación ha dado lugar a su estado de deterioro, dada la precariedad económica de las familias que en ellas habitan. Fue en noviembre de 2006 cuando la corporación, presidida por Miguel Zerolo, redactó la primera propuesta para la reposición de las 115 viviendas de La Candelaria, pero hubo que esperar a 2008 para poder promover la declaración como área en proceso de degradación física, social y medioambiental e incorporarla en 2010 al Plan de Vivienda 2009-2012.

Recuerdo, como si fuera hoy, la primera vez que asistí, en marzo del 2010, recién nombrada concejala de Vivienda, a una asamblea de vecinos en la asociación Azorín. Era una tarde noche de tormenta, oscura y lluviosa, pero allí estaban vecinos y vecinas, la sala llena, a reventar. Me acompañaban directivos y técnicos de viviendas municipales. El ambiente no era nada acogedor, se respiraba mucha tensión. Como siempre hago, y más en la adversidad, escuché, escuché y escuché y aguanté estoicamente como pude el chaparrón, el de dentro y el de fuera. Cuando salí, airosa momentáneamente, de aquella asamblea donde los ánimos estaban tan caldeados como injustificados, me dije a mí misma, aquí necesitamos participación, participación y participación, corresponsabilidad, corresponsabilidad y corresponsabilidad y mucha, muchísima transparencia.

Y eso fue lo que hicimos. A partir de ese momento se organizó una comisión permanente, únicamente con el conjunto de familias a las que les afectaba la reposición de las 115 viviendas de La Candelaria, siendo elegido un representante por cada bloque de viviendas y constituyendo un equipo de trabajo permanente entre propietarios y viviendas municipales. Entrar en el corazón de la barriada de La Candelaria me ha permitido conocer a gente excepcional, honesta, humilde, trabajadora y comprometida, además de paciente y comprensiva. El proceso de participación ciudadana que venimos desarrollando durante algo más de cinco años ha generado confianza y compromiso.

No voy a negar que durante este tiempo ha habido momentos de tensión, de incertidumbre, de angustia y de descreimiento, especialmente por la contaminación y manipulación interesada y malintencionada de quienes pretendían hacer comulgar con ruedas de molino a estas personas que deseaban ver superados tantos obstáculos para la renovación de sus casas, especialmente en enero de 2013 cuando tuvimos que actuar de emergencia por el derrumbe de algunas fachadas. Los propietarios de las viviendas conocían con certeza que teníamos dos grandes inconvenientes para iniciar el proceso de reposición: la aprobación del PGO y la eficacia del Plan de Vivienda, sin la publicación de la Orden Ministerial y la deseada firma de los convenios, carecíamos de garantía jurídica y financiera que avalara nuestro trabajo. A pesar de las dificultades no dejamos de trabajar conjuntamente con las familias, apostamos con firmeza y solicitamos el cambio de planeamiento para adelantarnos y poder desarrollar el proyecto con todas las garantías, al constatar que el PGO no estaría vigente en el tiempo que necesitábamos, a sabiendas de que era necesaria la redacción de un plan especial para la ejecución del proyecto de reposición. A la vista de tantas dificultades, y con el deseo de avanzar tomamos la decisión, silenciosa, de solicitar un cambio de planeamiento al Gobierno de Canarias, que consciente de la transcendencia de esta autorización, respondió positivamente a nuestra solicitud diligentemente con sorpresa para propios y extraños.

Hoy podemos decir a los cuatro vientos, con muchísima alegría y una enorme satisfacción, que este cambio de planeamiento y la garantía financiera, que nos aporta la firma del convenio, la reposición de la barriada de La Candelaria es una realidad en el lugar deseado por los vecinos. Este acuerdo, aunque tardío, nos permite continuar con los trabajos, de la reposición de las viviendas, con seguridad y sin tener que esperar a la redacción de un plan especial para la zona. Esta realidad tiene una hoja de ruta que nos hemos trazado hace tiempo. No partimos de cero, partimos de una planificación con un buen desarrollo de trabajos previos, que las personas interesadas conocen y que van a seguir participando de ello, con detalle, como lo hemos venido haciendo hasta ahora.

Quiero dar las gracias a Santiago Afonso, a José López, a José Luis Salas, a Ramon Trujillo, a Verónica Garcia, a Antonia Vargas, a Andrés Rodríguez, a José Manuel Cartaya, a Inés Gutiérrez, a Óscar Rodríguez, representantes de cada uno de los bloques, por la defensa de los intereses de sus convecinos, por la implicación que han mostrado dedicándole horas y horas en largas reuniones, debates y planificación, pero especialmente deseo darles las gracias por su compromiso y por su fortaleza, porque a pesar de que han tenido múltiples presiones e intentos para soliviantarles y manipular la información que tenían, se han mantenido firmes en la defensa del proceso de participación y del propio proyecto sin hacer hacer ruido y con una educacion exquisita.

Les aseguro que tienen motivos suficientes para sentirse muy orgullosos del trabajo que han realizado. Ahora, tras la firma del convenio con el Ministerio de Fomento, con el Gobierno de Canarias, con el Cabildo y con el propio Ayuntamiento, han podido comprobar que tenemos vía libre para actuar en la reposición de La Candelaria con todas las bendiciones. Han podido comprobar, también, sin necesidad de explicaciones, quién decía la verdad.
Que nadie pretenda venir, a estas alturas, a marcarnos la hoja de ruta, ni a manipular voluntades porque hay momentos en los que no son necesarias las palabras.

*CONCEJALA DE VIVIENDA DE SANTA CRUZ