X
entre nosotros >

¡Carnaval el de antes! – Por Juan Henríquez

   

Hoy se me apetece hurgar en los recuerdos de tiempos carnavaleros. Porque fue el otro día, coincidiendo con la final de las murgas adultas, que percibí que estábamos metidos de lleno en el Carnaval 2015. En otros tiempos contaba uno los días que faltaban para zambullirte en los bailoteos del Carnaval, ¡y hasta que llegara el rescate! Me alegré un montón de que Los Diablos Locos, de la Cuesta Piedra de toda la vida, se alzaran con el primer premio de interpretación. Junto a la NiFú-NiFá, Los Diablos Locos son santo y seña del Carnaval de Tenerife, y su director Tom Carby (q.e.p.d.) se convirtió en toda una leyenda. Aprovecho la ocasión para felicitarlos de corazón, y en recuerdo de aquellos años de juventud arrolladora y carnavalera. Mis primeros años de Carnaval, hecho un gallote, sobre los catorce o quince años, tenían un especial encanto entre lo prohibido y el deseo carnal.

Primero porque se llamaban Fiestas de Invierno, con el fin de driblar a la dictadura; y segundo, porque los de mi generación estábamos siempre “más salidos” que el pasamano de la escalera, y llegado los carnavales éramos cómo buitres a la caza de carne fresca, y por favor, que no se me enfaden las colegas. Carnavales de la picardía. Bailoteos, entre otros, los que se celebraban en el Parque Recreativo, vulgarmente conocido por el Parque Restrecativo; hoy derribado, la pista de baile, ancha y amplia, formaba una pendiente que al son de un pasodoble daba la sensación de que estabas en una pista de patinaje. Cuando lograbas, ¡toda una fortuna!, ligar con una mascarita, lo primero que te hacía era colocarte la mano en el hombro para marcar la distancia entre ambos cuerpos, pero teníamos un truco infalible que consistía en colocar la cajetilla de tabaco en el bolsillo delantero derecho, y, con disimulo, la ibas acercando al muslo de la colega, qué cuándo notaba el roce, huía hacia el lado contrario, y allí la esperaba la porra verdadera, negra y tiesa como la del guindilla. ¡Feliz Carnaval 2015!