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Conspiraciones – Por Gerardo Daniel Settecase

   

No es exclusivo del Eje Chavista, pues aquí mismo el PP, al ver que perdía las elecciones generales de 2004, desarrolló una Teoría Conspiranoica para intentar involucrar al PSOE en los atentados del 11-M. Pero las de los Gobiernos de Argentina y Venezuela ya aburren, pues solo en este último país se perdió la cuenta de las denuncias de conspiraciones golpistas y magnicidios, incluida la del extinto Hugo Chávez acerca de que Estados Unidos inoculaba cáncer, y contra todo colectivo de empresarios, trabajadores, estudiantes y medios; autoridades electas no chavistas; u opositores como Leopoldo López y Antonio Ledezma, detenidos sin prueba alguna de que intentaran derrocar o asesinar al presidente Nicolás Maduro, para ocultar así que la debacle generalizada es culpa del chavismo, previéndose que Henrique Capriles será el próximo rehén de un sumiso Poder Judicial desde el asesinato/advertencia del fiscal Danilo Anderson, y de Fuerzas Armadas y Seguridad que pasan del Estado de Derecho.

Cristina Kirchner, cuyo colofón conspiranoico fue afirmar que el Ejército Islámico quiere asesinarla, nunca logró someter a su Poder Judicial totalmente, carece de Fuerzas Armadas y las policiales son autonómicas, por lo que contraatacó calificando la reciente marcha de protesta por el ¿suicidio/advertencia? del fiscal Alberto Nisman, de “golpe de Estado Judicial” como, imitando a Maduro, hace con las de otros colectivos ante una debacle que repite la venezolana.

Como el PP en 2004, al ver que perdía el poder, Maduro y Kirchner exponen teorías conspiranoicas. Pero, obviando ese momento de ridículo, España no es gobernada por partidos con Teorías Conspiranoicas como Argentina y Venezuela, lugar este último que alimenta a proponentes para estas costas de “cambios democráticos y republicanos” pero que, sin ser poder aún, ya recurren a teorías conspiranoicas para querellar cualquiera que le desnude presuntas irregularidades.

gerardoctkc@gmail.com