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El debate, Grecia, la UE y la economía – Por Justo Menéndez Viejo*

   

He oído decir a Rajoy, en el debate del estado de la nación, que la economía está creciendo y que crecerá más, pero cuando miro a mi calle o a mi barrio, a mí mismo, o a mi familia y amigos, tengo la clara sensación de que la economía sigue menguando, año tras año. Además, por el adoctrinamiento del neoliberalismo imperante, estoy convencido de que ese crecimiento al que se refiere Rajoy podrá beneficiar a Wang, Soros, Slim, al PIB alemán o Dios sabe a quién, pero no a la España de las familias y los trabajadores, que continuará siendo tendencialmente más pobre cada día, si nadie lo remedia. Y es que aunque el término economía venga de la antigua Grecia: okomos; y tenga que ver con la administración de lo doméstico; y en castellano signifique: administración eficaz y razonable de los bienes; vivimos en un país indecente, producto de una Europa indecente que recorta los derechos sociales, los salarios y el trabajo, para que bancos, eléctricas y petroleras, o las desertizadoras franquicias, consigan beneficios al destruir un valioso tejido empresarial de pymes que era producto del trabajo de generaciones y amparaba una sólida economía social.

Algo parecido a lo que ocurre con la propiedad inmobiliaria, en su mitad, hipotecada con un valor tasado, por imperativo legal, que hoy es papel mojado. Dicen que no éramos competitivos, que si las economías de escala, la globalización, el endeudamiento… La realidad es que había que hacer aterrizar la economía del ladrillo y evitar la inflación en Alemania -que es por donde empezó todo esto-, pero los burócratas de la Troika se pasaron tres pueblos en su histérica obsesión neoliberal y han destrozado nuestro sistema productivo.

Hoy, la razón única del crecimiento de nuestra economía es la rentabilidad asociada a nuestro nuevo modelo de relaciones laborales -estilo chino- y la que es producto de adquirir a precio de ruina lo que tiene un valor real. Nada de economía, somos víctimas del pillaje. Rápidamente, hay que hacer nuevos ricos, ya que algunos otros se arruinaron pagando la quiebra de los bancos alemanes (la burbuja). Y ésa es la razón de fondo de este trasegar de derechos y dineros. Pero el asunto es aún peor; y es que también hoy, he leído que un/a irresponsable de esos que los partidos ponen en las administraciones, ha dicho que nuestro sistema universitario es insostenible. Y será todo lo perfectible del mundo, pero los que son insostenibles son ellos, los que cambian rentabilidades actuales por viabilidades futuras, los que creen que pueden medir la economía sólo en cifras, considerando a las personas como parte de un balance. Nada cambiará para los europeos del sur mientras se mantengan esas políticas de austeridad que son una mano de hierro en el cuello de la clase trabajadora. Mientras el BCE continúe anclado al mecanismo de la prima de riesgo; un anti-impuesto para que unos bancos usureros se beneficien, como intermediarios privados, de las relaciones económicas y políticas necesarias entre los países miembros de la UE y sus instituciones públicas(BCE).

Clama al cielo tener que asistir, más de 400 años después, a esta nueva puesta en escena del Mercader de Venecia, donde los papeles de Shylock y Bassanio son interpretados por Alemania y la propia Grecia, en una nueva forma de tragedia griega que retransmiten los medios. ¿Permitirá Europa el asesinato de los griegos para cobrarles su deuda, cuando el precio del dinero del BCE está al 0,05% y se les puede dar todo el tiempo del mundo?

En este siglo XXI, la unidad de la izquierda europea es el único Dux capaz de evitar que Grecia, tarde o temprano, acabe fuera de la UE. ¡Qué barbaridad! Todo porque Europa está gobernada por unos necios neoliberales, anexados a una hoja excel, que no perciben que la UE sin Grecia es menos unión, menos Europa, menos solidaria y menos democrática. Más frágil y casi económicamente inviable por la consecuente ola de desconfianza y desinversión que arrasaría las economías del sur.

En medio del drama, de esta tragedia greco-española, de Guindos, que perteneció al Consejo Asesor y fue director para España y Portugal de Lehman Brothers -el banco que desencadenó esta crisis financiera- se ha permitido pegarle cuatro chillidos a Varoufakis, el nuevo ministro griego, que sólo intenta arreglar un desaguisado que evidentemente no es culpa suya. Y es que los neoliberales: Rajoy, Merkel y sus secuaces, parecen sicópatas dispuestos a hacer lo que nadie ha hecho en la historia. Aunque pretender segregar un territorio por sus deudas, sólo pueda entenderse como una ridícula pose, de unos gobernantes ridículos, borrachos de poder. Así que: ¡Viva Grecia! y ¡Viva Syriza!

Y vivan todos los trabajadores/as de Europa, porque estamos en disposición de construir nuevas mayorías electorales, para enfrentar democráticamente esa horrible realidad en que quieren transformar nuestro futuro.

*miembro de la Ejecutiva Insular de SxTF