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El expresidente de la FAV declara que sólo buscó el interés general

   
Francisco Barreto. / DA

Francisco Barreto. / DA

VICENTE PÉREZ | Santa Cruz de Tenerife

El expresidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV) Aguere, Francisco Barreto, compareció ayer ante el Juzgado Número 1 de La Laguna que instruye el caso Corredor imputado por llamar al alcalde lagunero, Fernando Clavijo, también procesado, para que intermediara en pro de un permiso de apertura al bar cafetería de una vecina que había hecho las obras sin licencia. Las gestiones del hoy candidato de CC a la Presidencia del Gobierno canario dieron sus frutos pese a la ilegalidad de los trabajos y de que se incumplía la normativa urbanística, según las escuchas y pesquisas policiales.

En su alegato ante el juez César Romero Pamparacuatro, Barreto argumentó que llamó en septiembre de 2010 a Clavijo como presidente de la FAV (aunque de un SMS de la Policía Nacional se deduce que entre ambos había amistad previa), que su gestión era propia de los compromisos como miembro del Foro Anticrisis creado por el Ayuntamiento, que siempre defendió los intereses generales y que nunca obligó al entonces edil de Seguridad Ciudadana a infringir la ley. Su abogado, Carlos Álvarez, se mostró ayer satisfecho de la declaración de Barreto, por lo que augura su próxima desimputación.

Según se averiguó en las diligencias ordenadas por el juez, Clavijo llamó a un funcionario para que agilizara los permisos, e incluso le comentó a Barreto que le había indicado que tras dar la licencia de obras dejara pasar 48 horas para la de apertura, “para tener bien vestido el tema”. Por ello, los investigadores policiales observan que era “consciente de la irregularidad y la arbitrariedad” de su actuación. La Policía Judicial verificó en 2012 que en el bar no se hicieron las modificaciones exigidas para obtener licencia, ni constan en el expediente documentos requeridos.