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Mentira – Por Arun Chulani

   

Los granos de azúcar que se escapan de la taza de café te han estado esperando tiempo. Los sonidos de la noche te han llamado a gritos, inconscientes, sin alguna respuesta audible o visible. Las costuras de los abrigos han cedido y roto su espacio y anchura para hacerte hueco a ti, la opacidad personificada, y ver así el lado desconocido que te inunda por momentos. Hubo instantes en los que quise saltar la barrera que aparecía de la nada ante ti, destruir así la tapa del libro y encontrar las incoherencias que escondes entre tus pestañas. Leerlas. Y puede que fueran mentiras. Los granos de azúcar seguían fuera de la taza de café, esperándote, pero sin hacértelo ver.

Las noches se han traducido en prosa escrita con punto final en tu nombre, en las letras que querrían ser escritas para describir lo extraño de ti que termina atrayendo a las leyes que me rodean. Por escribir, han aparecido los “ojalá” que posees para llenar la holgura de los abrigos, quedándose como pensamientos para calmar las ansias de acciones. Podría decir que cada vez son más los instantes en los que ansío poder romper el muro invisible que te impide decir lo que quieres para hacer lo que deseas. Y puede que fuera mentira. Los granos de azúcar siguen en el mismo sitio de siempre, fuera de la taza, pero sin la misma espera. Los sonidos de la noche ya no llaman a gritos: se hacen oír. Las noches han olvidado lo que la prosa escondía para dar paso a ríos de tinta en verso que desembocan en zonas conocidas, donde los juegos dan rienda suelta a la inspiración y excitación de las leyes conocidas e ignoradas. Las costuras de los abrigos siguen llenas de incógnitas y oquedades sin ocupar, pero ya no me visten: pasó el frío. Las incoherencias seguirán escapándose de tus ojos a través de tus pestañas, perdidas entre las contradicciones que dictas según el alcohol en sangre. Y por haber, diré que no habrá saltos de la barrera opaca hacia ti; menos aún, grietas el muro de tus decisiones. Aunque puedan parecer mentiras. Y puede que sea mentira.