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La mirada de un niño – Por Félix Díaz Hernández

   

Caducada su capacidad para el asombro; fingido su interés por determinados productos complicados; devaluadas las ganas por madrugar para incorporarse al sistema productivo; una tarde cualquiera intercambió su mirada con la de un niño, sostuvo la fijeza de aquellos ojos limpios, transparentes y despreocupadamente esperanzados ante el incierto futuro. Una poderosa energía manaba de aquel pequeño de forma natural; no se cansaba de mirarlo. Durante un larguísimo instante se conectaron ambas personas; sin saber cómo ampliaron la apertura de sus respectivos ojos, uno sonrió al otro y este último le devolvió una mueca.

Desde la experiencia de los años despegaron numerosos vaticinios irreales, inventados y extremadamente positivos ante el futuro que se abría frente a la mirada de aquel proyecto de personita. Mientras el infante, ajeno a la frenética actividad imaginativa de aquel hombre sombrío, se limitaba a sonreír y hacer bascular los dedos de su mano derecha en el aire, a modo de saludo. Cuánto no daría por recuperar esa límpida existencia, esa inocencia tan fértil como la tierra nunca cultivada; aquel niño desprendía el aroma de la felicidad, de la satisfacción que nos generan los logros sencillos.

Mientras se encaminaba a la salida de aquel local en el que se había producido tan asombroso encuentro, saboreaba el regusto de un extraño descubrimiento. No valía la pena regocijarse en las decepciones, deserciones e incomprensiones que se le atravesaban en el camino a diario. Tenía un nuevo objetivo, aunque no sabía cómo alcanzarlo, quería ver cada amanecer una mirada como aquella; ansiaba recuperar la esperanza reflejada en la verdad que destilaban aquellos ojos. No sería fácil pero si suponía un reto, el desafío de apartarse de todos aquellos que pretendía vivir, equivocadamente, a largo plazo; sin recordar que cada instante cuenta, que cada minuto dedicado a mirar a los ojos de otra persona nos alimenta y dice más de nosotros que cualquier otra cosa.

@felixdiazhdez