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La mitad de imputado – Por Francisco Pomares

   

Siempre he defendido el derecho de una persona imputada a mantener la presunción de inocencia. Más en los últimos tiempos, en los que alguien que se dedica a la política, especialmente a la política local, donde a diario se toman decenas de decisiones y se firman multitud de escritos, puede ser imputado por intencionalidad de sus enemigos y en base a cualquier fruslería. Mientras acusar a alguien sin motivo ante los tribunales no tenga ningún tipo de consecuencia -ni siquiera económica- es de esperar que el piélago de las imputaciones e incriminaciones ad hoc siga creciendo y no se libre de ellas nadie con cierto pedigrí o relumbrón. Comparto por eso la recomendación de pelear su candidatura sin dejarse lastrar por las imputaciones, brindada por el ministro Soria al alcalde Clavijo, recordándole que él también se enfrentó a unas elecciones estando imputado por el caso Salmón, las ganó y luego el caso fue archivado (de aquella manera).

Más comparto esa opinión ahora, después de que el propio Pamparacuatro haya “desinflado” la mitad de la causa contra el alcalde retirando dos de las cuatro imputaciones que pesaban contra Clavijo en el caso Corredor, concretamente las acusaciones de tráfico de influencias y prevaricación para favorecer al dueño de un pub del cuadrilátero lagunero, y a una vecina en la contratación de un familiar por parte de la empresa Urbaser, concesionaria de servicios municipales. El juez tampoco considera posible imputar a Clavijo por el caso del Palco, en el que la fiscalía había pedido nuevas averiguaciones.
La cuestión ahora es determinar si

-como dice el alcalde- la decisión del juez obedece a que Pamparacuatro, tras tomar declaración a Clavijo, ha llegado a la conclusión de que en estos tres asuntos no hay materia porque el alcalde actuó correctamente, o más bien el juez ha optado por despejar aquellas imputaciones en las que es más probable que el alcalde llevara las de ganar, para poder así centrarse en aquellas donde considera que puede hacer verdadero daño.

Sea como sea, por más que la satisfacción de Clavijo sea razonable, estar imputado por la mitad de asuntos no implica ningún cambio sustantivo en la condición jurídica de imputado: pero sí contribuye a la percepción social de que la causa contra él huele a artificio montado atendiendo a su condición de candidato nacionalista a la Presidencia del Gobierno. En eso, dos sí son la mitad de cuatro.