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PGO y otros – Por Domingo J. Jorge

   

En enero llega la temporada de rebajas, en abril la primavera apunta, y este año, especialmente en mayo, los comicios electorales, locales, insulares y regionales. Esto anima a hablar no solo de trapitos, y de si llueve o sale el sol en La Laguna, sino también de temas políticos. El PGO ha sido motivo de debate y más de una tertulia, somos un pueblo propenso a ello, pero no es nada casual, me parece a mí, que cuando quedan unos meses para que las urnas decidan quién va a llevar las riendas de nuestro municipio, vuelvan a salir las banderas sobre el PGO sí o el PGO no. El derecho a manifestarse es eso un derecho, pero a veces, piensa uno, al que también afecta, no se vayan a pensar lo contrario, el que este PGO se termine de una manera u otra, uno piensa si habrá algo más que desacuerdo con cómo se desarrolla o se busca algo más allá.

Lo que sí es evidente es que el Ayuntamiento y el equipo redactor se encuentran haciendo, como lo han hecho desde su inicio, un esfuerzo por analizar todas las alegaciones, incluyendo las que no corresponden a los ámbitos que están en exposición pública, y propuestas que llegan de vecinos, como la que se debatió en el último pleno de Aguere. Todas las respuestas, positivas o negativas, están debidamente fundamentadas en preceptos legales que son los que rigen la tramitación de cualquier Plan General. Por eso, de verdad, da la impresión de que detrás de la guerra contra el PGO y contra cómo se está desarrollando, hay algo más que una mera queja vecinal. Sí podemos protestar, por qué no, pero muchas veces es mejor esperar a ver de qué forma se resuelven los temas, por ejemplo el PGO.

Por cierto, buen talante el demostrado por los taxistas laguneros esta semana a la hora de decidir cómo organizan sus turnos. Así lo han hecho, decidiéndolo los componentes del propio oficio y el Ayuntamiento ha cumplido con su figura la de respetar la organización, velando, eso sí, por el cumplimiento del correcto funcionamiento del servicio, que es lo que ha de vigilar el Consistorio.

El PGO vuelve a sonar, por algo será, me da que no solo están detrás los vecinos que protestan por su preocupación, sino quizás alguna mano negra.