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PUERTO DE LA CRUZ >

La plaza de Víctor Pérez entra en el BIC de la iglesia de San Francisco

   
La plaza del Doctor Víctor Pérez entra ahora en el entorno del BIC. / DA

La plaza del Doctor Víctor Pérez entra ahora en el entorno del BIC. / DA

GABRIELA GULESSERIAN | Puerto de la Cruz

El área de Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife ha aprobando extender el entorno del protección de Bien de Interés Cultural (BIC) de la iglesia de San Francisco a la plaza del Doctor Víctor Pérez (antiguamente, plaza de San Francisco y también conocida como de Los Príncipes), a solicitud de la Asociación Wolfgang Köhler, confirmaron fuentes de ambas entidades.

La decisión fue adoptada durante la comisión técnica celebrada el 4 de febrero como consecuencia de la solicitud del citado colectivo formulada en septiembre del pasado año para pedir que se amplíe el entorno de protección del BIC con categoría de monumento, en virtud de la pervivencia de una balconada que forma parte del inmueble número 40 de la calle de Agustín de Betancourt, anexa al antiguo parque de San Francisco, que sería el único elemento que se conserva del antiguo convento.

Sin embargo, la comisión dictaminó no extender la protección a la balconada que aparece reflejada en una fotografía de un diario de 1973, dado que ha desaparecido “casi en su totalidad” y de la que solo se conserva un pequeño tramo de poco más de tres metros en muy mal estado y adosado a un cuerpo de fábrica también transformado.

Así, los responsables de Patrimonio insular entienden que el entorno de protección de la iglesia de San Francisco que se extiende a la totalidad del citado parque, junto a la propuesta de ampliarlo para incluir a la plaza del Doctor Víctor Pérez, “es suficiente para garantizar la prevención de posibles impactos que afecten a la contemplación, disfrute o estudio del BIC”.

El Gobierno de Canarias declaró en mayo de 2013 Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento a la iglesia de San Francisco. La protección del edificio, que formó parte del desaparecido convento franciscano, incluye la catalogación de sus bienes muebles, entre los que se encuentran varios retablos, esculturas, pinturas y su púlpito del siglo XVIII, además de un perímetro de protección para uno de los inmuebles de mayor relevancia del conjunto histórico portuense.

Este templo de la ciudad turística posee una interesante colección de obras artísticas entre retablos, imágenes y pinturas, destacando dos de los retablos situados en lo que antaño fuera la primitiva ermita de San Juan Bautista: el de las Ánimas del Purgatorio y el del Cristo de la Humildad y Paciencia.