X
el clásico canario > la actualidad de la ud las palmas

Ramírez recela del Tenerife

   
Ramírez y Concepción, en el palco del Heliodoro tras el último clásico. | SERGIO MÉNDEZ

Ramírez y Concepción, en el palco del Heliodoro tras el último clásico. | SERGIO MÉNDEZ

JUAN S. SÁNCHEZ | Santa Cruz de Tenerife

Miguel Ángel Ramírez es un hombre cauto. La experiencia le dice que no hay que sacar pecho cuando se trata de un derbi y como ejemplo toma el de Miguel Concepción y el pasillo de la vergüenza de la temporada 2010/2011, cuando su pronóstico de ascenso en feudo amarillo acabó en un bochornoso descenso.

Ramírez ya está curtido en unas cuantas batallas de rivalidad regional. El dirigente amarillo mantiene la calma, espera un triunfo de los suyos…, pero recela del Tenerife. “Si Las Palmas logra jugar al nivel de cómo lo hizo en la primera parte en Lugo, tendríamos muchas opciones de ganar”, señaló el máximo mandatario amarillo en rueda de prensa”.

“Me gustaría ganar, pero no voy a dar ningún resultado, creo que sería una falta de respeto hacia el rival”, señaló un Ramírez que también se refirió a los últimos arbitrajes recibidos por la UD Las Palmas, en los que ha podido haber jugadas con cierta controversia, donde admitió que hay que “respetar sus decisiones, pues todos sabemos lo difícil que es esa profesión”. El máximo dirigente de la escuadra grancanaria adelantó que el ambiente de lujo en el estadio amarillo está garantizado, dado que hay vendidas “más de 22.000 entradas a día de hoy [por ayer] y todo hace pensar que tendremos un lleno absoluto con 28.000 localidades cubiertas”.

Ramírez aprovechó su comparecencia ante los medios de comunicación para resaltar la figura del expresidente Germán Suárez, al que el sábado se le impondrá la insignia de oro y brillantes del club. “Es una persona merecedora de esta distinción por ser un empresario implicado con la UD Las Palmas, sobre todo en el proceso concursal”, dijo Ramírez, que, de regreso al derbi, señaló que esperaba un duelo “con mucho respeto entre las aficiones”.

“Nuestra afición siempre ha sido respetuosa y eso espero en este partido de las dos”, argumentó el presidente del conjunto que el domingo ejercerá como local antes de explicar que, desde su punto de vista, los dos bandos no tienen que ver este partido “como una final” y explicó que hay mucha liga por delante aún para conseguir los objetivos.

A dar ejemplo
Miguel Ángel Ramírez, escarmentado y atormentado aún por el macabro desenlace de la eliminatoria de ascenso del curso pasado ante el Córdoba, señaló que este partido debe servir para “dar ejemplo en la grada a nivel nacional, ya que el partido será visto en muchos sitios a través de Canal Plus”. No ocurrió lo mismo aquella nefasta tarde en Siete Palmas, cuando la propia afición amarilla arruinó la fiesta de un ascenso que estaba en sus manos.