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El respeto a la dignidad – Por Rafa Lutzardo

   

Canarias, junto con el resto de las comunidades autónomas de España, han venido resistiendo durante casi ocho años las duras embestidas de la crisis económica. Una crisis, generada por los gobiernos, sindicatos mayoritarios y empresarios, donde muchos de ellos se han aprovechado para convertirse en corruptos de la constitución, democracia y del propio pueblo. Unas reformas laborales que han motivado quitar casi todos los derechos a las clases trabajadoras y la dignidad de las personas. Tener cuarenta o cincuenta años es caso un delito en España, ya que cuenta con pocas posibilidades de obtener un puesto de trabajo. En la mayoría de las entrevistas laborales públicas o privadas, muchos impresentables que están al frente de ellas, no se cortan en decirles a las personas que buscan una oportunidad en el mundo laboral: “Que ya son viejos/as para un determinado puesto de trabajo”, por tener las edades señalada anteriormente. Sin duda, la segunda recesión está castigando a los trabajadores más mayores en dos direcciones. Por un lado, la recaída -combinada con las facilidades en el despido de la reforma laboral- se ha cebado con el empleo indefinido y, además, dada la mala situación económica, quien pierde un trabajo difícilmente vuelve a encontrar otro, escenario que se complica mucho con la edad. Por otro lado, los recortes y continuas reformas de los subsidios por desempleo del último año han recaído en muchos casos sobre este colectivo. Las elecciones municipales y generales están en puertas. Desde hace mucho tiempo, en los distintos mandatos del PSOE y PP, el pueblo español está desilusionado, enfadado e impotente con sus gobernantes. España quiere un cambio. Y lo quiere porque ha sido portada de todos los periódicos del mundo, pero no precisamente por su aceite virgen extra, por su clima, playas o el buen jamón pata negra. Ha sido protagonista por la destacada corrupción política, sindical y empresarial, llevando al país a la ruina. También es cierto que no es solamente España la que está en crisis, lo es Europa. Pero insisto, gobiernos ineficaces, corruptos, sindicatos y mundo empresarial, con sus ideas, acuerdos y aprobaciones, han sido los culpables para que gran parte del mundo sufran las secuelas de una crisis económica, de empleo y de valores. Todos tenemos derecho y obligaciones, pero que prediquen con ejemplo los que gobiernan. Los jóvenes, junto con personas con edades entre 40 y 50 años también tienen derecho al trabajo, al respeto y a la dignidad.