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A solas con Celia – Por César Martín

   

Me cuenta que se aburre. Y mucho. Dice que está en una edad complicada, que todo le viene de vuelta, que parece que ya nada le completa. La vida, me explica, como queriendo dar a entender un todo pero sin decir nada. Es más, añade, que esto es muy cansino, que yo soy ex de casi todo, he ocupado mucho puesto, mucha responsabilidad y cosas de esas. Insiste en que ya está para lo que está, que yo pienso que es para cuidar a los nietos, pero me corrige que no, que está para defender tres o cuatro ideas de cuando era joven, que eso queda muy bien y muy progre, más en alguien de su edad. Prosigue con que los tiempos muertos se le hacen eternos y que el juego ha llenado un vacío.

Alucino. No se corta un pelo al decirme que se enganchó a través de una amiga que le mandó la solicitud por Facebook. Ella pinchó por la confianza que tenía con la interlocutora; no podía imaginarse el mundo de colorines que había detrás. Luego todo lo que recuerda son caramelos y líneas en una espiral de vicio. Es un sinsentido, lo reconoce, porque siempre fue más de Apalabrados, que era lo que llenaba sus ratos de ocio, pero esto del Candy Crush la tiene descontrolada. Confiesa que lo del Congreso fue sin querer queriendo, ¿qué iba a hacer?, era una racha buenísima, iba subiendo niveles como la espuma y todavía conservaba los tres martillos piruleta, ¡estaba on fire! Además, que no pasaba nada, me aclara, en ese momento hablaba el presi y yo esa batallita ya me la sé, ¡si es la misma de siempre!, todo controlado. Yo asiento con la cabeza, algo estupefacto y con ganas de darle una colleja tipo Sole, de las gordas, para que espabile y se mande a mudar, pero me contengo, respiro, aguanto con moderación y temple, como cualquier hijo de vecino bien educado, aunque las ganas no se me van, y eso que el encuentro es inventado, una creación de mi imaginario como un mecanismo para asir esta realidad tan surrealista. Tiene tela lo que hay que ver en este país, precisamente cuando creía haberlo visto todo; ingenuo de mí. ¿Una partidita? ¿Otra Celia?
@cesarmg78