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DESDE LA ÓPTICA>

Tocando de oído – Por Javier Rabanal

   

Me cogió el partido del representativo fuera de la Isla y, sin preocuparme en exceso por el resultado, proseguí a exprimir mi último día de descanso vacacional. El partido se presentaba complicado por las credenciales del rival, pero los de Raúl Agné habían apuntado buenas maneras en Miranda de Ebro.

Seguramente no me perdí nada del transcurso de la semana, son todas iguales, el negocio ya está inventado. En realidad se podrían adivinar todas las declaraciones de todos los equipos mirando la clasificación.

En este negocio del fútbol los de arriba siempre van a decir que queda mucho, aunque sean minutos, y que no hay nada decidido. Los de media tabla van a ser optimistas y dirán que hasta que las matemáticas digan lo contrario, van a pelear por los puestos de privilegio ya que han merecido más puntos (curiosamente todos lo han merecido, cosa extraña) y los de abajo dicen que están mentalizados y que esta semana van a ir a por todas que el equipo solo necesita dos victorias seguidas para coger confianza.

Ubicado los últimos días en un lugar a donde no llegaban las noticias del Tenerife (ni falta que me hacía tampoco, la verdad) simplemente me limité a preguntar el resultado al llegar a la Isla.

El encuentro no debió estar del todo mal ya que las puntuaciones de Martín-Travieso eran altas y las de mi suegro aún más. Aunque el cuadro pucelano de mi amigo Borja se quedó con uno menos, y eso le servirá de excusa toda la semana, parece ser que la idea del equipo se va asentando.

Debemos tener en cuenta que el efecto del entrenador fichado por descartes ha sido al revés de lo esperado (derrota, empate y victoria) marcando una línea ascendente que debe ser ratificada en un escenario para el que no hace falta motivación alguna.

Parece que se avecinan nuevos tiempos, pero ¡cuidado! El fantasma del descenso sigue ahí y aún hay cosas por refrendar. La victoria de la primera vuelta era importante pero en algún caso pudo resultar hasta perjudicial. En estos momentos se me antoja vital para una plantilla que, según me cuentan, va ganando enteros.