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Tres premios de orgullo portuario

   
El puerto de Santa Cruz obtiene las certificaciones AENOR de entidad familiarmente responsable, de seguridad y salud en el trabajo y de gestión ambiental. / DA El puerto de Santa Cruz obtiene las certificaciones AENOR de entidad familiarmente responsable, de seguridad y salud en el trabajo y de gestión ambiental. / DA El puerto de Santa Cruz obtiene las certificaciones AENOR de entidad familiarmente responsable, de seguridad y salud en el trabajo y de gestión ambiental. / DA
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El puerto de Santa Cruz obtiene las certificaciones AENOR de entidad familiarmente responsable, de seguridad y salud en el trabajo y de gestión ambiental. / DA

M. F. | Santa Cruz de Tenerife

La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife está de enhorabuena. Y es que recientemente ha recibido tres certificaciones que demuestran el compromiso de la entidad portuaria con la gestión ambiental, la seguridad y salud en el trabajo y con un modelo de gestión familiarmente responsable. En concreto, se trata de la certificación en gestión ambiental ISO 14001: 2004 de AENOR; la certificación OHSAS 18001:2007, que certifica en seguridad y salud en el trabajo, y, por último, la certificación Efr de empresa familiarmente responsable.

En el primer caso, el certificado acredita que la entidad cumple con los requisitos que establece la norma ISO 14001, la herramienta de gestión ambiental más extendida en el mundo con 285.000 certificados en 167 países. Además, la obtención de este certificado, en julio de 2014, por parte de la Autoridad Portuaria demuestra su sólido compromiso con la gestión ambiental, ya que, según fuentes de la propia entidad portuaria, “consideramos prioritario la mejora continua del comportamiento medioambiental en aras de un desarrollo sostenible”. Conscientes de ello, y como complemento, se desarrolló y aprobó en 2014 el Código de Conducta Ambiental Puertos de Tenerife.

El sistema implantado por la Autoridad Portuaria ayuda a prevenir los impactos ambientales utilizando los medios necesarios para evitarlos, reducirlos o controlarlos, pero siempre en equilibrio con la racionalidad socioeconómica. Así, el plan de Política Medioambiental busca cumplir con los requisitos legales medioambientales que le sean de aplicación, prevenir la contaminación mediante la adopción de buenas prácticas operativas y tecnologías limpias que sean económicamente viables, desarrollar un Sistema de Gestión Medioambiental integrado en un Sistema de Gestión Global, que permita identificar los aspectos medioambientales significativos y la minimización de impactos medioambientales adversos mediante el establecimiento y cumplimiento de objetivos y metas que conduzcan a la mejora medioambiental continua y facilitar una adecuada formación y sensibilización al personal.

Las ventajas de obtener un certificado de estas características son numerosas: asegura el cumplimiento legal de la legislación ambiental, lo que es un beneficio para el puerto y su comunidad portuaria; transmite compromiso de forma directa y creíble; se obtienen beneficios económicos por la optimización del consumo de energía, materias primas y agua, así como por la mejora de los procesos, además de reducir los riesgos legales.

Muchas entidades portuarias tienen esta certificación, “pero nosotros hemos sido muy ambiciosos y, a diferencia de las demás, que han realizado alcances parciales, en el caso de Tenerife el alcance fue total, pues cubrimos todas las actividades que pueden afectar al medio ambiente en el plano urbanístico, de infraestructuras, mantenimiento y de explotación del puerto. En este sentido, podemos afirmar que somos de los primeros”. En cuanto a la certificación OHSAS 18001 en seguridad y salud en el trabajo, obtenida el 1 de diciembre de 2014 y que se mantendrá vigente hasta 2017, cuando deberá ser revisada, es fruto del “esfuerzo de muchas personas que han participado activamente en el diseño y en la implantación del sistema”, destacaron fuentes de la propia entidad. “La certificación es el resultado de un largo proceso de trabajo en el diseño y el perfeccionamiento de un sistema de gestión de la prevención de riesgos laborales que alcanza los cinco puertos que gestiona nuestra Autoridad Portuaria. Cada vez estamos más concienciados con la prevención y más comprometidos con ella”.

Por este motivo, se ha creado un Comité de Dirección para la Prevención de Riesgos Laborales que cada año marca nuevos objetivos de mejora relacionados con la prevención. Además, esta certificación, permite, en primer lugar, garantizar el cumplimiento de requisitos legales y a la vez ir más allá de los mínimos que marca la ley.

El sistema de gestión ayuda a integrar la actividad preventiva en la empresa, a mejorar la comunicación y coordinación entre las distintas áreas de la organización, a trabajar de forma continuada en la mejora del sistema, a afinar al máximo la coordinación de actividades empresariales, garantizando que las empresas que operan en el puerto lo hagan de forma segura.

En cuanto a esto, “realizamos la coordinación con 161 concesiones y 238 empresas autorizadas a operar en los cinco puertos que gestiona la entidad. Por otra parte, una certificación de tanto prestigio a nivel nacional e internacional sin duda repercute en la imagen de marca de nuestros puertos. Un puerto seguro siempre resultará más atractivo para sus clientes”, destacaron.
Efectivamente, existen otras autoridades portuarias que disponen de esta certificación. Los puertos españoles compiten en un entorno globalizado y la seguridad es una de sus principales ventajas competitivas. Según datos de Puertos del Estado, en 2012 existían 15 autoridades portuarias certificadas. A lo largo de los últimos años las autoridades portuarias han intensificado sus esfuerzos en la prevención de los riesgos laborales como respuesta a un marco normativo cada vez más exigente y a una responsabilidad de liderazgo social en la comunidad portuaria.

Por último, la certificación Efr, como entidad familiarmente responsable, es un “orgullo” para la Autoridad Portuaria. “Somos la primera entidad en certificarse en Efr, según datos de la Fundación Más familia”. “Cualquier organización inteligente sabe que la clave de su éxito está en las personas. Las más productivas son también las más felices (y viceversa). Un modelo de gestión que se ocupa de las personas, de mejorar su satisfacción y su compromiso con la empresa, es sin dudas una buena inversión. Ser una empresa que ofrece buenas condiciones de trabajo nos permite además atraer y retener a los mejores. Tenemos de hecho un índice mínimo de rotación y un nivel de absentismo bastante razonable”.

Asimismo, esta certificación contribuye a mejorar la reputación e imagen de marca de la Autoridad Portuaria, sobre todo de cara a la inversión socialmente responsable, “a la que cada vez damos más importancia. Este año queremos apostar con más fuerza por estos valores, y empezaremos a trabajar en la inclusión de cláusulas sociales en los pliegos de contratación. Queremos poner en valor, reconocer y practicar una discriminación positiva con las empresas comprometidas con sus empleados y con la sociedad”, señalaron fuentes portuarias.

La Autoridad Portuaria ha comenzado a trabajar con el modelo Efr recientemente. Se trata de un modelo de puntuación, parecido al EFQM, basado en la mejora continua. “Somos una entidad pública empresarial y estamos sujetos a restricciones legales que en ningún caso podemos eludir, pero con un coste cero o uno mínimo, y un poco de imaginación, siempre se puede mejorar la calidad de vida en el trabajo y apostar por la conciliación. Por ejemplo, los empleados públicos disfrutan de un número determinado de días de permiso por asuntos propios, los famosos moscosos, estos días se han visto reducidos con las medidas de austeridad y contención del gasto de las administraciones. Para intentar suavizar los efectos de esta reducción, permitimos fraccionar el disfrute de los asuntos propios por horas. Por ejemplo, si algún trabajador necesita dos horas para cualquier gestión, puede pedir ese tiempo y volver al trabajo una vez resuelto el problema, sin emplear todo un día de permiso. Esta medida ha facilitado a los empleados resolver muchos problemas y gestionar mejor su tiempo, a coste cero para la entidad. Otra de las medidas que ha tenido muy buena acogida es la flexibilidad horaria por conciliación que disfruta una parte importante del colectivo. Hemos ampliado esta flexibilidad horaria desde los 12 años de edad del menor hasta los 14. Nos importa que nuestra gente sea eficiente y productiva, que lleguen al trabajo cada día cargados de ganas y energía, y no agobiados porque les cogió tráfico a la salida del cole, o porque tardaron 10 minutos más en vestir a su hija. Y es que en la Autoridad Portuaria”, añaden, “entendemos que la responsabilidad social tiene que empezar por casa”.