X
POLÍTICA >

Las corporaciones locales concitan el consenso en vísperas electorales

   

Francisco Hernández Spínola (con la tableta), junto al consejero Juan Ramón Hernández. / SERGIO MÉNDEZ

Francisco Hernández Spínola (con la tableta), junto al consejero Juan Ramón Hernández. / SERGIO MÉNDEZ

DOMINGO NEGRÍN MORENO | Santa Cruz de Tenerife

Francisco Hernández Spínola inauguró ayer la precampaña para las elecciones al Congreso de los Diputados por el PSOE. El consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad ha conseguido lo que parecía imposible, que el Parlamento aprobara tres leyes clave por unanimidad. Primero fue la de Transparencia y de Acceso a la Información Pública, en vigor desde el 10 de enero. Ahora ha colocado el marco que le faltaba a la puerta por la que abandona la Cámara autonómica después de tres legislaturas, que suman 12 años. Él mismo admitió que no era una tarea sencilla. Sin embargo, los aplausos sonaron a reconocimiento mutuo y agradecimiento colectivo por lo que supone modernizar las estructuras administrativas de los ayuntamientos y de los cabildos.

“Ha sido un trabajo muy complejo, prolijo y no exento de dificultades”, manifestó Spínola a la conclusión de las dos votaciones. El consejero elogió “la generosidad” y la “capacidad de cesión” para perfeccionar estas proposiciones de ley, que se gestaron en el seno de sendos acuerdos del Gobierno canario con la Fecam (municipios) y la Fecai (cabildos). Se ha logrado, de esta forma, “garantizar el principio fundamental de la descentralización, así como la eliminación de duplicidades y el respeto a la estabilidad y suficiencia presupuestaria”. A ello se añade el compromiso de “incentivar la participación de los ciudadanos”. La Ley de Municipios se debatió en el segundo punto del orden del día de la tercera jornada del penúltimo pleno antes de los comicios de mayo. Las discrepancias se limaron en un santiamén. Dotada de 136 artículos, esta normativa actualiza la regulación de las competencias de “la comunidad política y administrativa más próxima a la ciudadanía”. Tal como se recoge en la exposición de motivos, aquí “se hace más patente el derecho de los ciudadanos a participar en la gestión de los asuntos públicos sobre la base de los principios de democracia y descentralización del poder”. La autonomía local permite a las corporaciones locales “actuar con plena personalidad jurídica y responsabilidad; ser titular de competencias; conformar una política diferenciada e intervenir en ámbitos territoriales superiores, además de adaptarse a sus necesidades específicas”. Al amparo del artículo 32.4 del Estatuto de Canarias, se concretan y clarifican aspectos fundamentales del ordenamiento básico que se prestaban a confusión y que eran foco de conflictos institucionales.

Otra de las novedades consiste en la inclusión de la iniciativa municipal en los procesos de integración o segregación. En lo que atañe a los cabildos, estos pasan a ser “instituciones de la Comunidad Autónoma de Canarias y órganos de gobierno, administración y representación de cada una de las siete islas”. Podrán constituir una asociación de alcance regional para “la protección y promoción de sus intereses comunes”, pero no para la prestación conjunta de servicios o funciones administrativas.

En contra de lo que estaba previsto inicialmente, las elecciones a los cabildos se regirán por el régimen general. La convocatoria se realizará por decreto del presidente de la Comunidad Autónoma en simultáneo con la de las municipales.
Las corporaciones locales reciben un valioso regalo en vísperas electorales.