X
derbi canario>

Plantó cara al líder

   
Dani Hernández atrapa un balón en presencia de Nauzet Alemán. / CANARIAS 7

Dani Hernández atrapa un balón en presencia de Nauzet Alemán. / CANARIAS 7

MARTÍN – TRAVIESO | Las Palmas de Gran Canaria

El derbi canario no respondió a las expectativas creadas. Tuvo más fuegos de artificio en la previa, que sustancia una vez que el colegiado decretó el inicio. El resultado final refleja lo que pasó en el campo, aunque la lectura final es distinta para ambos rivales. Para el CD Tenerife el punto sumado en el Estadio de Gran Canario sirve para mucho, ya que aunque no lo saca de pobre, sí es verdad que le sirve para sumar la tercera semana consecutiva sin conocer la derrota y para reforzarse anímicamente. Para la UD Las Palmas, por lo menos, el punto le sirve para recuperar el liderato. El hombre del partido fue Maxi Pérez. Primero porque Agné sorprendió a propios y extraños dandole al uruguayo la condición de titular. A Ifrán se fue al banquillo.
La decisión del aragonés parecía una completa herejía, sin embargo le dio buen resultados. Durante la primera parte, el uruguayo cumplió con la misión que le encomendó su técnico: correr y correr hasta agotar a la zaga local. Así hizo. Luego, ya en el segundo acto, consiguió su primer gol con la camiseta blanquiazul. Así el charrúa tapó las muchísimas bocas que criticaron su entrada en la formación titular.

Desde el inicio del duelo se pudo apreciar como el Tenerife tenía muy claro a lo que jugar. Su misión era plantearle un partido muy incómodo a su rival, especialmente en el centro del campo, para luego intentar salir rápido a la contra. Así lo hizo, gracias especialmente a un Vitolo que se multiplicó sobre el campo.

La primera ocasión con cierto peligro fue para el Tenerife, a través de Suso con una volea alta, pero lo intentos más serios fueron amarillos. En todos Dani Hernández respondió con solvencia.

Primero lo intentó Hernán con un tiro raso dentro del área que el portero venezolano atrapó. Inmediatamente rechazó un lanzamiento de Culio. El balón le quedé franco para marcar a Jonathan Viera, quien lanzó al lateral de la red. En el minuto 36 el portero hispanovenezolano hizo su parada más lucida. Nauzet ejecutó una falta y el cancerbero del Tenerife se estiró todo lo que hizo falta para desviar el balón. Poco más sucedió en una primera parte muy trabada, de mucha intención par parte de los contendientes, pero con poca acción.

El segundo acto fue más emocionante, por lo menos se pudo ver algo más de fútbol. Su inicio fue esperanzador. Apenas llegó el minuto 46, Jonathan Viera se rompió muscularmente tras esforzarse en una carrera. No pudo seguir y entró en su lugar Momo, cuyo primer balón que toca fue un peligroso pase atrás al que llegó tarde el central debutante y tinerfeño Jesús Valentín. El archicriticado Maxi Pérez aprovechó el regalo para encarar a Casto, esquivarlo y marcar a puerta vacía. Los gritos de los cerca de mil aficionados blanquiazules que se dieron cita en el estadio de Gran Canaria ahogaron la fiesta amarilla.

No obstante, la alegría duró más bien nada en la acera chicha. Nada más sacar de centro, la UD fuerza una falta lateral rematada de cabeza por un Hernán que superó claramente a Cámara. Fue el 1-1.

Por momentos parecía que los goles habían dado nuevos bríos al partido, pero fue solo un espejismo. Solo algunos errores individuales de los visitantes provocaron alguna ocasión aislada de Las Palmas. Para que no se le escapase el botín, los de Agné trabaron el duelo lo justo en los minutos finales para que no se le escapara el merecido punto cosechado.