X
el dardo >

Dos leyes clave – Por Leopoldo Fernández

   

El Parlamento de Canarias acaba de aprobar, y por gozosa unanimidad, dos leyes clave que por sí solas justifican la legislatura innecesariamente confrontadora que ahora termina. Por desgracia, no fue posible el consenso con otras leyes o normas, como el nuevo Estatuto de Autonomía que, por distintas causas, aguardó turno durante demasiado tiempo y va a llegar políticamente muerto al Congreso de los Diputados. Las dos leyes a que me refiero son las de Municipios y de Cabildos Insulares de Canarias, que, aunque con retraso, vienen a poner orden en la arquitectura institucional y administrativa de la comunidad autónoma. Si persiste el mismo espíritu de colaboración entre el Gobierno y las corporaciones locales que ha permitido su aprobación, podrán por fin concretarse, con las correspondientes capacidades que constitucionalmente les son propias, las autonomías municipal e insular. Y se potenciará una real descentralización del poder, acabarán las actuales duplicidades competenciales, mejorarán la coordinación y la transparencia, se asentará un marco de seguridad jurídica plena, se acercarán efectivamente las administraciones a los administrados, se acabará con tanta y tanta burocracia y se propiciará la deseable participación ciudadana en la gestión de los asuntos públicos.

Por poner algún pero, quizás falten garantías concretas de suficiencia económica para los ayuntamientos, al menos mientras no se cumpla el compromiso de revisar el sistema de financiación de todas las competencias municipales, así como la incorporación de un programa de incentivos que facilite las fusiones de municipios y la constitución de mancomunidades de servicios. En lo que atañe a las corporaciones insulares, su importancia es clave en la historia de Canarias, sobre todo a partir de la Ley de Cabildos de 1912, que vino a reconocer las singularidades del Archipiélago como conjunto de islas, siendo cada una de ellas una unidad física y geográfica diferenciada y de características propias. Como instituciones de la comunidad autónoma, los cabildos son órganos de gobierno, administración y representación de cada una de las islas, de ahí la importancia de que la nueva ley actualice su marco normativo y reconozca el gran papel que estas corporaciones están llamadas a desempeñar.