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A VUELTAS CON ESPAÑA >

La enseñanza, menos laicista – José Luis Gómez

   

El Gobierno de Mariano Rajoy ha decidido que los estudiantes tengan que optar entre la asignatura de Valores Sociales y Cívicos, por un lado, y la de Religión Católica, por otro. Para evitar esta discriminación estaba la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que ha sido suprimida. ¿Resultado? A los alumnos que cursen Valores Sociales se les enseñará a comprender y valorar la igualdad de derechos de hombres y mujeres, la corresponsabilidad en las tareas domésticas y el cuidado de la familia. A los alumnos que estudien Religión Católica no se les enseñarán esos valores pero si habrán de reconocer la incapacidad de la persona para alcanzar por sí mismo la felicidad, siguiendo las indicaciones curriculares de la Conferencia Episcopal a.

Queda claro que España sigue lejos de adoptar un modelo político laicista, algo que en estados como Francia está formalmente regulado. El plan de estudios aprobado por el Ministerio de Educación es un buen botón de muestra, hasta el punto de que, como subraya el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, ahora profesor universitario, a los alumnos que elijan Religión Católica se les priva de unos conocimientos esenciales en su formación. Es evidente que Occidente es subsidiario de la herencia judeocristiana y de su sistema de valores, de la cultura grecolatina y de los principios democráticos que aportan la Ilustración y la Revolución Francesa, y por eso mismo países como Francia -no menos occidentales ni democráticos que España- han sabido conciliar pasado, presente y futuro. En España, parece que no, de modo que los nostálgicos del nacionalcatolicismo franquista -léase el pasado- están de enhorabuena con este tipo de medidas que pueden condicionar el futuro de muchos jóvenes. España no solo se aleja del total laicismo del Estado, sino también de un marco democrático que garantice la absoluta separación del mundo oficial con respecto a las confesiones religiosas.e mandan sin sentarse en el Congreso.