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ÁNGULO 13 >

MPAIAC y las bombas

   

ACCIDENTE LOS RODEOS

POR JUANCA ROMERO HASMEN

El MPAIAC, o lo que es lo mismo, el Movimiento Por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario, se fundó el 22 de octubre de 1964 por el abogado penalista Antonio Cubillo, expatriado voluntariamente dos años antes a Argelia, desde donde se organiza la creación de la organización. Se define como un amplio movimiento político de carácter democrático que se basa en una concepción de progreso de la sociedad y sin renunciar a la lucha por la independencia de las Islas Canarias. Este anhelo político se ve amparado por los objetivos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, y siendo más concretos, según se expresa en su Resolución 1514 (XV) sobre concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales aprobada por su Asamblea General el 14 de diciembre de 1960; de los fines y principios de la Organización de Unidad Africana (OUA) y la Declaración Universal de los Derechos Humanos del 10 de diciembre de 1948.

El 1 de noviembre de 1976, el MPAIAC inicia su actividad terrorista a través de las Fuerzas Armadas Guanches (FAG), haciendo estallar un explosivo en un centro comercial, concretamente en la extinta Galerías Preciados de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Es a partir de ese momento, y tras el evidente cambio de dirección de su línea de acción, cuando la sociedad canaria comienza a mirar con cierto recelo los movimientos y manifiestos de la minoritaria organización. Al artefacto colocado en una floristería de la terminal de pasajeros del aeropuerto de Gran Canaria el 27 de marzo de 1977, hecho sobre el que nos detendremos en unos instantes, sumamos la muerte de uno de sus integrantes, Santiago Marrero, durante un tiroteo con unos vigilantes de la Marina Española en el cuartel de La Isleta, barrio de la capital grancanaria al intentar robar armas. El 13 de mayo del mismo año, se produce el primer atentado de las FAG en tierras peninsulares, estallando un artefacto explosivo en Galerías Preciados de Madrid. El 24 de febrero de 1978 colocaron en la ciudad de La laguna, Tenerife, un artefacto destinado a un abogado local. En las maniobras de desactivación, resulta herido de gravedad el artificiero de la policía Rafael Valdenebro, quién no pudo superar las heridas en cabeza, brazos y piernas, falleciendo el 8 de marzo.

El MPAIAC finalmente renuncia a la lucha armada y en 1979 expulsa a su fundador y secretario general, Antonio Cubillo, por no existir coincidencia en algunos de sus planteamientos con la dirección de la organización. Durante la década de los ochenta la presencia de la organización queda prácticamente borrada de la sociedad, y no fue hasta el año 2003, cuando alguno de los antiguos integrantes que fueron expulsados en su día, reconstruyen nuevamente la organización, teniendo muy poca aceptación por la mayoría de los integrantes de la década de los 60 y 70, y siendo condenada al ostracismo y con nulo calado social. Pero vamos a detenernos en la fecha y acontecimientos que nos ocupan. El 27 de marzo de 1977, en torno a la una del mediodía un aviso de bomba en la terminal de pasajeros del aeropuerto de Gran Canaria, concretamente colocada en una floristería de la citada terminal. A causa de esta explosión, la dependienta de la floristería, Marcelina Sánchez, resultó gravemente herida. Inmediatamente después se le atribuye al MPAIAC la autoría, ya que como hemos visto, le precedía la colocación de otro artefacto en un centro comercial de la capital de la misma isla. A este artefacto colocado en el aeropuerto, le sigue un aviso telefónico que anunciaba la colocación de una segunda bomba que no llegó a detonarse, pero que sirvió para que las autoridades competentes decidieran desviar al aeropuerto del norte de Tenerife la totalidad de vuelos que en esos momentos se dirigían hacia Gran Canaria.

Aquel 27 de marzo lo vivió Antonio Cubillo desde Argelia. Según sus propias palabras, “Recibí una llamada telefónica de Juan Pedro Dávila y me contó que habían chocado dos Jumbos en Los Rodeos. Incluso, recuerdo que me llegó a decir que se estaba comentando que en la torre de control se encontraban viendo un partido de fútbol en el momento de la colisión. Cada vez que hablo de este asunto, los medios de comunicación me censuran, pero hay informes en los que se responsabiliza de lo ocurrido a la torre de control”. Según Cubillo, existe un informe elaborado por especialistas de American Airlines Pilot´s Asociation (ALPA), a partir de la lectura de las cajas negras, en el que se reparten responsabilidades del siniestro aéreo ocurrido aquel funesto domingo del mes de marzo.

“El 30% de culpa lo tuvo la torre de control, es decir, el Gobierno español, que tuvo que pagar las indemnizaciones correspondientes, y el 70% restante se lo atribuyeron al piloto holandés y al americano, aunque a la aerolínea KLM le endosaron el 40%. Yo creo que tenían que haber condenado a pagar el 100% de las indemnizaciones al gobierno de España. Nos usaron como excusa porque no querían decir que metieron la pata, que enviaron aquellos aviones a un aeropuerto que era una mierda”.

Cuando se le hace referencia al artefacto que explotó en el aeropuerto de Gando, Gran Canaria, Antonio Cubillo apuntaba que “aquel petardo no lo pusimos nosotros, lo pusieron unos guardias civiles que operaban aquí para calla la voz de Canarias Libre. Al día siguiente me llamó por teléfono alguien del Ministerio de Asuntos Exteriores y me preguntaron qué había pasado. Yo les dije que no sabía nada de aquello. El Ejecutivo español, que era quien controlaba los aeropuertos, se interesó mucho en acusarnos de lo que ocurrió en Las Palmas para ocultar que aquellos Jumbos no debían haberlos puesto en marcha porque la visibilidad era cero con una niebla muy densa sobre Los Rodeos, que hubo fallos en el sistema de comunicación, que los pilotos no podían ver las marcas del suelo, que aquellos aviones tenían que haberse desviado a Lanzarote y no a Tenerife. ¡Se equivocaron en todo!”.

(Declaraciones extraídas del Especial 30 Aniversario del accidente publicado por el periódico El Día, con fecha del 27 de marzo del año 2007)

Como podemos comprobar, las acusaciones por parte de Antonio Cubillo, quizá como maniobras de desmarque o quizá fundamentadas de alguna manera demostrable, apuntaban directamente al gobierno español, a quien señalaba como posible causante del caos en la terminal del aeropuerto de Gran Canaria. Mantenía Cubillo antes de su fallecimiento el 10 de diciembre de 2012, la teoría de que el gobierno de la nación supuestamente colocó el artefacto en Gando para seguidamente acusar de terrorismo al MPAIAC, que ya empezaba a hacerse notar en la sociedad isleña. En este hilo de graves acusaciones, Antonio Cubillo atribuye al estado español el intento de asesinato que sufrió estando en Argel, donde fue acuchillado pudiendo salvar su vida pero dejándole permanentes secuelas.
¿Sería el Gobierno de España capaz de inculpar a esta agrupación independentista colocando un artefacto en una terminal aeroportuaria? ¿Tuvo algo que ver el MPAIAC en la colocación de ese artefacto compuesto por metralla? ¿Realmente fue la agrupación independentista quién colocó el artefacto pero al ver las funestas consecuencias acontecidas en Tenerife, replegaron cualquier tipo de responsabilidad? Evidentemente este tipo de acusaciones y contraacusaciones forman parte de lo conspiranoico. Difícilmente se podrá demostrar algún día quien o quienes fueron los responsables de la colocación del artefacto en Gran Canaria, que no olvidemos, sirvió como pieza clave para que se produjera el desvío de aviones a Los Rodeos, pero que no fue la única pieza del puzle que finalmente se encadenaron para desembocar en la mayor tragedia aérea de la historia. Permítame que en última instancia aporte algunos datos más. En el diario La Vanguardia, en su edición del martes 29 de marzo de 1977, publica en portada “La explosión de una bomba en el aeropuerto de Las Palmas, causa indirecta de la tragedia. El MPAIAC se atribuye el atentado”.

DIARIO DE AVISOS, en su edición del martes 29 de marzo de 1977, publica en la página 8 de una edición extra sobre la tragedia: “Sobre la una de la tarde, la centralita de Iberia recibió una llamada en donde la voz de un hombre joven, según la empleada que recogió el mensaje, avisaba de la colocación de dos bombas en el aeropuerto. El aviso fue pasado al oficial de tráfico y a la policía de fronteras, pero cuando el movimiento de búsqueda se ponía en marcha, estalló el artefacto. No dio tiempo ni siquiera a desalojar las dependencias. La bomba había sido colocada en el interior de una bolsa y depositada en la primera planta, cerca de las taquillas de facturación y de la cafetería, y junto a los stands comerciales, justo ante la cristalera de la floristería. Al parecer, el hombre que anunció las bombas por teléfono se identificó como del MPAIAC y más tarde los medios informativos, al ponerse en contacto con el secretario del movimiento en Argel han confirmado tal reivindicación”. “Seguiremos en guerra hasta que las autoridades españolas acepten nuestras condiciones. Hemos pedido al turismo que no viniera a Canarias hasta que la situación se normalice”. Afirmó que el joven muerto en la isleta, y el herido, eran miembros de su movimiento, y que tenían que vengar la muerte de uno de ellos”.

Como podemos comprobar, estos titulares distan mucho sobre lo que exponía el señor Cubillo y se le atribuye directamente, día y medio después al grupo separatista. Pero conozcamos el desarrollo de la noticia: “El artefacto de Las Palmas estaba conectado a un dispositivo de relojería y colocado dentro de un jarrón de los existentes en la floristería. Estaba cargado de metralla para causar víctimas, y efectivamente las produjo, ya que resultó gravemente herida la dependienta de la tienda de flores, doña Marcelina Sánchez Amador, que tuvo que ser hospitalizada. Otras siete personas más resultaron alcanzadas por la metralla, aunque de carácter leve. Se da la circunstancia de que uno de los heridos fue el propio jefe del aeropuerto de Las Palmas, don Pedro González. Aunque en los primeros momentos nadie se atribuyó el atentado de Las Palmas, horas más tarde lo hizo el dirigente separatista canario Ángel Cubillo, líder del MPAIAC, que transmite un programa diario a través de las instalaciones cedidas por Radio Argelia, aunque actualmente no se sintoniza desde España a raíz de las gestiones realizadas por el embajador español. El comunicante que habló desde Argel dijo que se había avisado por teléfono desde el mismo aeropuerto y que se expresó claramente que era una sola bomba y no dos las que iban a estallar en el aeropuerto”.

No sabemos si el redactor de la noticia cometió una errata al escribir el nombre de Antonio Cubillo poniendo Ángel Cubillo, o fue fruto de la ignorancia y el desconocimiento propia de la distancia geográfica, pero al margen de esta simpleza, llama poderosamente la atención la rotundidad con la que se afirma que el MPAIAC se atribuyó la colocación del explosivo en Gando, algo que como hemos podido conocer Antonio Cubillo desmintió totalmente hasta el día de su fallecimiento.

Fuente consultada: Catástrofe 77, el viaje interrumpido 2013 © Juanca Romero Hasmen