X
política>

El Parlamento rechaza las enmiendas a la totalidad de la oposición y la Ley Turística sigue su tramitación

   

La nueva ley modifica la de 2009 sobre ordenación del sector (en la foto, costa turística de Adeje). / DA

La nueva ley modifica la de 2009 sobre ordenación del sector (en la foto, costa turística de Adeje). / DA

EUROPA PRESS | Santa Cruz de Tenerife

La modificación de la Ley de Modernización y Renovación Turística de Canarias prosigue su tramitación parlamentaria tras el rechazo en la Cámara regional, este jueves, de dos enmiendas a la totalidad presentadas por los Grupo Popular y Mixto.

El proyecto de ley, que previsiblemente será aprobado en el último pleno de la Legislatura, admite ahora la construcción de hoteles de cuatro estrellas de nueva planta -tal y como se demandaba desde Gran Canaria- pero vinculados al cumplimiento de criterios de calidad y eficiencia energética.

Además, se permiten nuevas construcciones en suelo no clasificado previamente por el traslado de edificabilidad cuando los hoteles estén en suelos que se quieran mantener por sus valores naturales o culturales.

El consejero de Política Territorial del Gobierno de Canarias, Domingo Berriel, defendió la modificación de la ley, que era un compromiso del Ejecutivo tras casi dos años desde su puesta en marcha con el objetivo de acabar con la obsolescencia del destino y ayudar a la reactivación del sector de la construcción.

El diputado del Grupo Mixto, Román Rodríguez, que se ha desmarcado del PP, ha señalado que la reforma abre la puerta a la “barra libre” en el turismo y confirma que el Gobierno de Canarias ha cedido ante las presiones de “sectores conservadores”.

En su opinión, la modificación acaba con la sostenibilidad del territorio al emular el “desarrollismo” de los años 60, y ha vuelto a insistir en que con una tasa turística de un euro por pernoctación, se recaudarían fondos para acometer la renovación de espacios turísticos degradados.

Por el Grupo Popular, Miguel Jorge insistió en que el nuevo texto es aún más intervencionista que el anterior, porque los proyectos siguen “en manos” del Gobierno regional, lo que abre la puerta la “discrecionalidad” con el cumplimiento de los nuevos requisitos.

Por el Grupo Socialista, Dolores Padrón ha criticado el uso de las “trasnochadas banderas del insularismo” que pretenden una “barra libre del 100%” en el territorio, para lo que esta ley propone un “término medio”.

“Vamos por el buen camino”, ha señalado, ya que se trata de conciliar la renovación con los modelos turísticos insulares y la excelencia, y niega que se liberalice suelo porque la construcción solo podrá acometerse en suelos clasificados como turísticos.

José Miguel González, del Grupo Nacionalista, ha valorado que la ley da “atribuciones” a los cabildos con las autorizaciones previas y permite introducir medidas que controlan que el crecimiento económico no se va a “desbocar”, valorando, asimismo, los nuevos criterios de calidad frente a la clasificación de estrellas.