X
el dardo >

Regeneración sindical – Por Leopoldo Fernández

   

Lo que estos días viene publicando el Diario sobre el caso Fundescan o Fundación para el Desarrollo Social de Canarias, la plataforma de servicios creada por UGT en el 96, revela hasta qué punto los sindicatos españoles están necesitados de la profunda revisión de sus objetivos -que deben centrarse prioritariamente, y añadiría que con exclusividad, en la legítima defensa de los intereses de los trabajadores- y en la renovación de su dirigencia. Tras los reiterados casos de amiguismos, mala administración e incluso corrupción galopante, no es lógico que la vida sindical continúe como si tal cosa. Y lo mismo, aunque en bastante menor grado, cabe decir de otras formaciones sindicales -caso de la muy dividida Comisiones Obreras de Canarias-, expuestas también al escrutinio de una opinión pública que va de sorpresa en sorpresa no sólo en la vida de los partidos políticos, sino también -para cerrar el círculo de la descomposición social- en esa otra palanca de la vida democrática de la que forman parte los sindicatos.
Al viejo escándalo de la PSV -un proyecto cooperativo de vivienda que afectó a 20.000 personas y acabó en suspensión de pagos con un pasivo de 200.000 millones de las antiguas pesetas-, UGT ha unido el todavía no cerrado de los ERE y los cursos de formación en Andalucía, cuyo verdadero alcance, aun siendo enorme, está aún por determinar.

En este asunto canario de Fundescan, que en 14 años llegó a acumular 17 millones de euros de deuda por mala gestión, nada tienen que ver los actuales dirigentes del sindicato, pero habrán de pechar con las consecuencias de un fraude que afecta a más de 300 acreedores -entre particulares, empresas, gobiernos, organizaciones y corporaciones varias-; un fraude propiciado por sindicalistas aprovechados que mal utilizaron subvenciones y ayudas destinadas a la formación de desempleados y a la mejor orientación profesional de los trabajadores. Unos quince antiguos cargos de UGT están imputados en esta causa, ya judicializada y a la espera del balance final de daños que, a petición de la autoridad judicial, efectúen los administradores concursales. El sindicato de orientación socialista ya ha dicho que no podrá hacer frente a las deudas contraídas. ¿Lo harán las ovejas negras que sacaron tajada económica?