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Sin lugar para la nostalgia

   

En la ida los osasunistas se llevaron la victoria. / DANIEL FERNÁNDEZ

En la ida los osasunistas se llevaron la victoria. / DANIEL FERNÁNDEZ

JOSÉ ANTONIO FELIPE | Santa Cruz de Tenerife

El CD Tenerife recibe hoy a Osasuna con la obligación de ganar a un rival directo. Los pamplonicas llegan a la Isla con Nino en sus filas, último gran ídolo blanquiazul, que ha visto cómo los rojillos han pasado de ser un teórico gallito a tener que luchar por no descender. El tercer máximo goleador de la historia blanquiazul, que ha reconocido en la previa que no celebraría un gol en caso de lograrlo, es el referente de un conjunto que vio cómo esta pasada semana era apabullado por el Alavés en encuentro aplazado en su día por la nieve.

Los de Raúl Agné aventajan en solo dos puntos a los rojillos, lo que convierte a este duelo en aún más importante si cabe.

El técnico aragonés no podrá contar hoy con Iker Guarrotxena, Igor Arnáez y Ricardo León, lesionados, y sus dudas se centran, principalmente, en saber quién ocupará la banda izquierda. El regreso de Suso Santana lo hace el dueño de la derecha, pero en el lado contrario Juan Carlos Real, Cristo Martín y Víctor García han peleado por un sitio que podría llevarse el primero.

De resto, el once inicial de Agné parece cantado, pudiendo contar con su defensa habitual, un centro del campo comandado por Aitor Sanz y Vitolo y con Maxi Pérez en estado de gracia, acompañando a Diego Ifrán, que volvió a ver portería el pasado fin de semana, en la ofensiva. Enfrente, un Osasuna sumamente irregular. Los navarros solo han conseguido uno de los últimos 21 puntos en juego después de que en enero aún se hablara de ascenso en el Sadar.

Para tratar de cambiar su mala dinámica, la directiva rojilla decidió cambiar a Jan Urban, todo un símbolo del club, por José Manuel Mateo, pero el nuevo entrenador tampoco ha logrado un solo triunfo en las tres jornadas como máximo responsable técnico osasunista.

Una victoria hoy de los locales supondría dejar muy tocado a un oponente directo en el tramo más decisivo de toda la temporada.