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La transferencia tecnológica como factoría de progreso – Por Carlos Alonso Rodríguez

   

Un proverbio chino dice que si haces planes para un años, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles y si los haces para toda la vida, educa a una persona. Esto es lo más importante y una de mis principales preocupaciones. Estoy totalmente convencido de que solo la adecuada formación y la capacitación profesional de los niños y jóvenes puede garantizar el desarrollo futuro de la Isla. Desde las diferentes administraciones debemos avanzar en la misma dirección y lo estamos consiguiendo.

El Cabildo tradicionalmente ha mantenido una estrecha y fructífera relación con la Universidad de La Laguna, apoyándola en diferentes ámbitos, principalmente en la investigación. En los últimos años y con la llegada del rector Eduardo Doménech, este vínculo interadministrativo ha dado grandes frutos. Doménech, al margen de ser una gran persona y profundo convencido de la necesidad de avanzar en un concepto de formación, ha sabido poner la Universidad al servicio de las personas para que nuestra primera institución educativa traspase los límites del conocimiento hacia una función práctica que permita crear economía y en definitiva empleo.

Ambas administraciones vamos de la mano en el desarrollo de políticas de fomento a la innovación y el emprendimiento de los más jóvenes para generar más oportunidades de empleo cualificado y en nuevos sectores. Este es en definitiva el objetivo último de todas las infraestructuras que pondremos en marcha a través del Parque Científico y Tecnológico de Tenerife que se desarrollará en tres polos: uno en La Laguna, otro en Cuevas Blancas y, el tercero, en las instalaciones del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER). Edificios al servicio de las personas para que profesionales y emprendedores tengan la oportunidad de desarrollar su futuro en la Isla. Queremos ofrecer los medios para que la gente con talento de Isla tenga la posibilidad de orientar su salida laboral hacia el emprendimiento en sectores estratégicos para Tenerife y que las empresas de base tecnológica que se generan en la Isla tengan la posibilidad de establecerse aquí.

Estas últimas semanas hemos dado importantes pasos en este sentido. Presentamos los proyectos Nanotec, que reunirá toda la investigación en nanotecnología y sostenibilidad que realiza la institución universitaria, el IACTech, orientado a la astrofísica, el espacio y la instrumentación científica para sectores afines como el medio ambiente o la seguridad y asistimos al inicio de las obras del Cibican. Este inmueble acogerá buena parte de la investigación en biomedicina y biotecnología que se realiza en la Universidad de La Laguna, especialmente en el Instituto de Biorgánica Antonio González, en el Instituto de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias y en el propio Instituto de Tecnologías Biomédicas. Todas estas infraestructuras albergarán el potencial investigador de la Universidad para agrupar áreas de conocimiento vinculadas a la nanotecnología, la sostenibilidad, la astrofísica y la biomedicina. Áreas que no están aisladas sino que tienen una vinculación clara en cuanto al conocimiento básico, como en el campo de la instrumentación.

Pero llegar hasta aquí no ha sido tarea fácil. Hace falta que las personas crean en los proyectos, como lo hizo Ricardo Melchior o Eduardo Doménech, consciente de la producción científica debe traducirse en transferencia tecnológica que acabe en innovación y en creación de nuevas empresas. Estos días decimos adiós al que ha sido durante ocho años rector de la Universidad. Unos años dedicados enteramente al servicio de la comunidad educativa en la mejor de las labores, la educación que es en definitiva lo que refleja el desarrollo de una sociedad. Agradecemos su empeño, su trabajo intenso y su interés por colaborar y participar de proyectos como los que he citado para ir más allá de la formación y del conocimiento. Porque aparte de pensar en el hoy, hay que tener una visión a largo plazo como la que ha tenido Eduardo.

Desde el Cabildo seguiremos esta senda y pondremos todos los medios para alcanzar esta meta y lograr los mismos objetivos porque somos ambiciosos no sólo en la construcción de los edificios del Parque Científico y Tecnológico de Tenerife, sino también en el necesario proceso de transferencia que debe llevarse a cabo, especialmente en las áreas en las que más destaca la universidad y que son de interés estratégico. Debemos aprovechar las fortalezas que tenemos y el capital humano de la Universidad es una de ellas. Sin duda esta es la mejor inversión.

*PRESIDENTE DEL CABILDO DE TENERIFE