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El vino canario, retos y compromisos – Por Hugo Luengo

   

Con el inicio de la crisis en 2007, el sector vitivinícola canario entendió que había que responder a los retos del vino a nivel regional. De esta forma, en 2008 se conformó Avibo, la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias, que en su fundación vino a integrar en torno al 80% del sector, incluido el grueso de bodegas comarcales e insulares. En paralelo, Avibo gestionó ante el ICCA conformarse como órgano de gestión de la DOP Islas Canarias, el cual se constituyó en el 2011 y que integra a la fecha unas 40 bodegas de todas las Islas y ha calificado en la última cosecha de 2014 en torno a 1,2 millones de kilos de uva. Para explicarlo centramos el vino en cinco ideas.

-Primera idea: el vino desde la región y la empresa. El marco natural de representación del vino es la región, donde se defiende el núcleo de sus decisiones estructurales y su posición respecto a Madrid y Bruselas. Desde aquí debemos defender el Posei, la propuesta que hemos venido haciendo de una Ley de la Viña y del Vino para Canarias o el mismo Decreto de Bodegas, que se aprobó en la Mesa de la Viña y del Vino Regional. El vino a su vez es una actividad propia del ejercicio empresarial. En el marco de la globalización y del proceso de liberalización de servicios, encuadrado en la Estrategia Europea, derivada del Tratado de Lisboa del 2006, nos encontramos aún en Canarias con dos modelos en conflicto, el que defienden apoyado en la Isla y en las subvenciones y el de Avibo, sostenido en la región y en la empresa.

-Segunda idea: el vino precisa más comprensión que subvención. En Europa la PAC, Política Agraria Común, conforma la parte más importante del Presupuesto Europeo. El agro constituye un elemento básico en la estrategia de los países, que mantienen agros subvencionados por razón de procurar cuotas de autoabastecimiento que limiten su dependencia exterior y permitan al interno mantener, población, paisaje, medio ambiente y cultura. Europa apoya a Canarias como RUP, a través de la ficha Posei REA con 268,42 millones de euros, en ficha estable hasta 2020. La evolución de la ficha para adaptarla a lo señalado en el Nuevo Reglamento 228/2013 del Parlamento Europeo obligará a cambiar la orientación del REA, que hoy absorben los grandes importadores, sin efectos sobre la cesta de la compra e impidiendo el desarrollo de las producciones interiores. Es preciso a corto plazo aumentar la cuota de autoabastecimiento del 10% actual al 20%. Entre el 50% de la renta del plátano vía Posei, al 3% de la que recibe el vino y la dificultad derivada de su financiación adicional, se ponen de manifiesto las distorsiones de un sistema en desequilibrio, al cual exigimos comprensión, ya que la subvención es reducida.

-Tercera idea: el vino primero hay que venderlo y luego plantarlo. Canarias tenía en el 2006/2007 unas 8.000 hectáreas en DO, del total de las 16.000 hectáreas de viña, el mayor cultivo de Canarias. A la fecha se mantienen unas 4.000 hectáreas con ayudas Posei. Se produce una media de 10/12 millones de kilos en DO, con 10.000 viticultores y unas 270 bodegas. Del vino producido 2/3 son blanco y 1/3 tinto. Por islas, Tenerife produce en torno al 48% del total, Lanzarote sobre 25%, La Palma el 15%, Gran Canaria el 8%, El Hierro sobre el 3% y La Gomera en torno al 1% en sus DO. Un mundo móvil y adaptándose a los tiempos. El significado del título nos acerca a la preminencia del comercio sobre los aspectos productivos y con ello al carácter del modelo comercial, que deberá acercarse a los del Nuevo Mundo y no a los europeos que nos rigen.

-Cuarta idea: el vino canario se estabilizará cuando el 50% lo vendamos fuera. Canarias consume unos 60 millones de botellas al año de los cuales en torno a 10 son propias. El 15% del mercado, con descensos del 20% en los dos últimos ejercicios. El vino peninsular de referencia media se sitúa en 2 euros la botella y el canario en 4,5 euros la botella. Calidades aparte, el vino canario no puede competir en precio. El vino canario tiene que ser un vino de segmento, de varietales singulares prefiloxéricos. El 90% del mercado del vino mundial se soporta en 20 varietales y hasta el 99% en otros 20, de los 18.000 catalogados. Canarias ofrece la singularidad hacia el mercado global, de tener unos 80 varietales propios desconocidos. Canarias tiene soporte territorial para poder llegar a medio plazo a producir 30 millones de botellas, 3 veces más de la producción actual. Ello sólo sería posible ampliando la comercialización exterior, que a la fecha se sitúa en unas 200.000 botellas al año. El comercio exterior funcionaría como mecanismo de ampliación de mercado, como regulador de cosechas y para validar la calidad y con ello el marketing interior.

- Quinta idea: el vino prospera en ambientes liberales y cristianos. El vino está arraigado en nuestra cultura Europea, con no menos de 5.000 años de existencia conocida. El Cristianismo lo integró, de manera que lo incorporó en sus ritos e hizo bandera de la moderación en su consumo. En el marco que defendemos, la libertad individual dimensiona su ingesta, contra los modelos nórdicos donde el Estado lo controla vía regulación normativa y/o fiscal, o en el caso de las culturas islámicas, que de hecho lo prohíbe. Siendo el hombre la medida, es el que tiene que dimensionarse. Abogamos por un consumo moderado y responsable. Donde el vino reduce los riesgos cardiovasculares, los accidentes cerebrales y el alzhéimer, ayuda a la dilución de las grasas, en la arterioesclerosis, es antiviral y sus polifenoles, como la quercitina y el resveratrol, tienen probados efectos anticancerígenos. Bajo el ejercicio de un consumo responsable, el vino florece con la libertad y le llevará a una vida más placentera y reflexiva.

*PRESIDENTE DE AVIBO Y DE LA DOP ISLAS CANARIAS