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Cambio en Canarias – Por Pedro Fernández Arcila*

La entrada de Podemos en el Parlamento canario y en los cabildos insulares supondrá un hito histórico en el devenir político de nuestra tierra porque, después de más 30 años, comienza a hacerse realidad el inicio de un proceso de cambio real para nuestro archipiélago, algo por lo que venimos luchando y soñando centenares de miles de canarios. Nada será igual después de mayo de 2015. Por primera vez hemos sido capaces de vernos reflejados en un movimiento político que, sin complejos, aspira a gobernar y que expresa con claridad un deseo claro de ruptura frente al tripartito que nos ha situado en los peores indicadores del Estado en materia de pobreza y desigualdad. Tenemos que ser conscientes que no es posible seguir con las políticas que han destruido Canarias, económica, social y ambientalmente, que no es posible continuar con organizaciones políticas agotadas y exhaustas debido a su complicidad con la crisis y que ahora este cambio necesario lo representa, en exclusiva, Podemos.
En este nuevo escenario considero que es obligación de todos aquellos que nos hemos comprometido por el cambio en Canarias a participar activamente en este nuevo agente político que ha entrado en nuestra realidad con una velocidad inusitada. Es hora de aportar toda la inteligencia colectiva y experiencia atesorada durante años a este motor que abre la puerta a la transformación social en nuestra tierra. Todo el trabajo que se ha realizado en los últimos tiempos sobre empleo, soberanía energética, democracia (ley electoral o democracia directa municipal), políticas sociales, protección de la biodiversidad, o mejorar los índices de nuestra soberanía alimentaria, es decir meter a Canarias en el siglo XXI, estarán, por primera vez, en la agenda política canaria.
Después de mayo nos queda la tarea de crear una alternativa canaria progresista que sea capaz de seguir aglutinando los distintos enfoques del variopinto mundo de la izquierda ecologista en Canarias, ahora con el respaldo que darán las elecciones locales y autonómicas. Por muy ingente que sea esa tarea tenemos que ser conscientes de que es posible alcanzarla porque en Sí se puede lo hemos logrado. En Sí se puede hemos sido capaces de unir a las más diversas sensibilidades con la argamasa que ofrece la radicalidad de lo concreto, con el respeto al contrario y con una humildad digna de estudio y que se expresa en aprender del otro.
Desde mi punto de vista, y muy lejos de los chovinismos de las siglas, Sí se puede está llamada a reforzar este nuevo escenario político aportando su experiencia fructífera de confluencia, lo que, indudablemente, no excluye las aportaciones que le correspondan a otras organizaciones sociales o políticos. Esa debe ser la inestimable aportación de Sí se puede. Son casi diez años de consolidación de un proyecto que surgió para cambiar la Historia de Canarias y que ahora ve que ese futuro se aproxima con fuerza.

*Concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz