la entrevista del domingo>

Clavijo: “Esta vez, más que nunca, nos la jugamos en Tenerife”

Por Carmelo Rivero
Fotos: Fran Pallero

FP ENTREVISTA FERNANDO CLAVIJO03.jpg

En la semana sin duda más apacible de los últimos cuatro meses para Fernando Clavijo Batlle, justo esta Semana Santa reverencial de su ciudad, el candidato de Coalición Canaria-Partido Nacionalista Canario (CC-PNC) a la Presidencia del Gobierno nos recibía en el Ayuntamiento de La Laguna, donde gobierna desde 2008, con una cara relajada que volvía a sonreír. Desde su imputación, en noviembre, en una pieza separada del caso Corredor, ha exhibido una fe ciega en que llegaría a las elecciones sin ese lastre, y ahora está cerca de conseguirlo, tras pedir la fiscal anticorrupción el sobreseimiento y archivo de la causa al no apreciar indicios de delito.

Quizá toda la tensión acumulada que ahora descarga explique los mantras de esta conversación. Lo que más le apetece es hablar de la familia y reconstruye el vía crucis del último cuatrimestre. Lo hace mientras da buena cuenta de un bocadillo de jamón y un refresco. Y avisa que llegó joven a la política y volverá pronto a ejercer de economista. Si el 24 de mayo logra ser presidente, “nunca intentaría más de dos mandatos, y después me vuelvo a casa, a una vida profesional privada”.

-En tanto se pronuncia la jueza Ana Serrano, la petición de la fiscal María Farnés le ha devuelto la sonrisa.
“Me siento aliviado, contento. No es un trance agradable, pero siempre tuve confianza en la justicia y me ofrecí a declarar, como hice el 9 de enero. Al final las cosas se ponen en su sitio. En el servicio público tenemos que estar siempre dispuestos a dar cuenta”.

-En política hay que tener estómago, su punto débil.
“Sí, tengo que seguir un régimen riguroso en las comidas”.

-¿Y estos meses ha hecho de tripas corazón?
“Exacto”.

-¿Pensó en retirarse?
“El 14 de noviembre fue la imputación y tres días después, en la permanente del partido, dije, vamos a esperar. Obtuve un apoyo unánime. Me fijé un plazo hasta enero, para tomar una decisión personal. No me preocupaba el juicio paralelo, sino que mi familia no lo pasase mal y no lastrar las expectativas de CC. Ahora confío en el sobreseimiento de su señoría”.

-¿Su familia y su partido salieron ilesos?
“Todo ha salido bien. Me marqué ese itinerario.De las cuatro imputaciones cayeron dos. El partido no se vio perjudicado. Eso me animó a seguir. Tengo que agradecer el apoyo sin fisura de mis compañeros en todas las islas. He sido transparente y ha habido un tratamiento mediático correcto”.

-¿Era una decisión personal?
“Uno sabe cuándo hace una cosa correcta o una cosa incorrecta. Lo sabe. Yo tenía esa tranquilidad. Ir o no imputado a las elecciones me daba igual, no ir imputado es mucho mejor”.

-¿Le torturó pensar en casi un año de teléfono?
“El pinchazo telefónico afecta, te graban todo, las conversaciones con tu mujer, con los amigos, todo. Te sientes invadido en tu intimidad. Piensas, ¿qué habré dicho? El pinchazo fueron unos nueve meses, pero no sabíamos si habían sido tres años. Esto empezó en el 2010 y concluyó en el 2014. ¡Dios!Termino una charla en La Provincia, en Las Palmas, y me llama la secretaria judicial para comunicarme la imputación. Blanca Pérez me dice que le llegó la notificación de que estamos imputados. Cristina (jefa de prensa), Ruano, Rosa Dávila y yo estábamos juntos en ese momento. Pasaron tres horas. Vinimos en avión. Se me hizo un vacío tremendo, no habíamos leído el auto, no sabíamos nada. El abogado me dice que judicialmente no le preocupa, pero no sabíamos qué había en las grabaciones. Luego llegamos al Ayuntamiento. Tenía un pleno esa tarde a las cinco. Llegamos a las dos. De dos a cuatro tomamos todas las decisiones. Vino Víctor Díaz, que es abogado y ha pasado por un calvario de 16 años en el caso Icfem. Leímos, por fin, el expediente. Y dijimos, lo que hay, hay. ¿Yo he metido la mano en la lata del gofio? ¿He tratado de financiar a mi partido de manera ilegal? ¿He querido enchufar a alguien de mi entorno familiar? No. Pues lo que hay, hay. Convoqué al grupo de gobierno y a la oposición, convoqué la rueda de prensa, celebramos el pleno, y a las siete de la tarde le entregué el auto a todos los medios. Todo eso se decidió en dos horas. Hasta hoy”.

-Estamos en Semana Santa y le dan esta buena noticia. ¿Ve la mano del Cristo?
“Soy devoto del Cristo y la Virgen de Candelaria. A ellos me encomendé y quiero pensar que han tenido que ver”.

-¿Qué es la política para usted?
“Un camino en el que estar una temporada para volver a una discreta vida privada, y ya está. Esto es una vocación, para mí no es una profesión. Defiendo la limitación de ocho años en los cargos públicos. A la presidencia, si llego, y estoy cuatro años y va bien, nunca más de ocho. Después del Gobierno me voy a casa. A mi actividad privada. Cuando acabé la carrera monté un despacho profesional con mi mujer de abogado y economista. Estuve ejerciendo 15 años. Al ser alcalde vendimos el despacho, porque llevábamos temas de La Laguna. Ahora mi madre tiene una tienda, un negocio de comidas preparadas y productos ecológicos, y mi mujer es abogada laboralista. Yo pienso desandar el camino”.

Ir o no imputado a las elecciones me daba igual; no ir imputado es mejor”

-Con su fama de pragmático, ¿cuál es su sueño?
“Que mis hijas me consideren un buen padre, mi mujer un buen marido y mi madre un buen hijo. Nunca he querido pasar a la historia”.

-¿Poder convertirse en presidente lo es: un sueño?
“Qué duda cabe. Sobre todo, porque estamos viviendo un cambio histórico de ciclo económico y político. Hay que resetear Canarias y cambiar el chip. Será un Parlamento con grupos emergentes que nunca han estado, y tenemos que darnos una oportunidad para el diálogo y el consenso. La sociedad ha cambiado y los partidos tenemos que adaptarnos con humildad y aprendizaje. En CC hemos hecho mucha autocrítica. Hacía mucho tiempo que no la hacíamos. Hemos entendido que al final el ciudadano quiere cercanía y transparencia, que se le escuche. El bipartidismo español quiebra por el hartazgo”.

-¿Del primer presidente nacionalista hasta hoy, más de 20 años de CC en el poder es una carga pesada para el candidato?
“Podrán agotarse las personas, pero no los proyectos. En Andalucía, con más de 30 años, bastó la aparición de Susana Díaz. Vamos a ver, ¿Coca Cola es una marca vieja? En CC lo que hay que hacer es cambiar como ha hecho Coca Cola en más de un siglo. Tenemos que evolucionar.El problema es que nos habíamos estancado y dejado de escuchar a la calle”.

-¿El petróleo fue una excepción?
“El pueblo llano no acepta la imposición y la prepotencia. El posicionamiento de Canarias fue claro. Hubo actitudes despóticas que contribuyeron a esa movilización”.

-¿Cómo está Coalición Canaria en Canarias?
“Más viva que nunca. Se ha producido un proceso de cambio y por primera vez dos aspirantes optaban a la candidatura a la presidencia del Gobierno. Todo eso ha activado el partido. Ha sido también un proceso duro, se producen roces, pero el balance es positivo”.

-¿Fernando Clavijo versus Paulino Rivero?
“No, no cabe decir eso. Con Paulino nunca he tenido una relación personal estrecha, de amistad, como la que tengo con Ani (Oramas). Somos de edades distintas. Cuando llegué a la política, él estaba en el Congreso. La relación es cordial, ni mejor ni peor”.

-Su catilinaria sobre las políticas sociales del Gobierno desagradó al presidente, según declaró aquí.
“En un foro de la Cadena SER dije que en políticas sociales no habíamos estado a la altura de las circunstancias y constaté que hemos tenido recortes. Era una autocrítica en primera persona del plural, soy parte del proyecto de CC. No fue un disparo de francotirador. Me he comprometido a hacer una ley de servicios sociales con cabildos y ayuntamientos. Ha habido falta de recursos y de diálogo, de empatía”.

-¿Cuáles son las razones?
“Yo creo que hay una mala relación personal entre Soria y Paulino, y la mayoría absoluta prepotente del PP no ha ayudado”.

-¿El Gobierno canario podía haber hecho algo más?
“Creo que sí se podían haber hecho otras cosas; haber hecho más participe a la ciudadanía en algunos asuntos para que las reivindicaciones no solo fuesen del Gobierno, sino del pueblo canario”.

O nuestra economía genera más empleo o la gente se manda a mudar”

-Citó antes a Ana Oramas. Hablando de toros, ella le dio la alternativa.
“Entré en el Ayuntamiento en el 99, de asesor del organismo autónomo de actividades musicales con 28 años. Era alcaldesa. Ha sido mi valedora, la persona más importante en política en mi vida. Mi madrina política”.

-¿Por qué se apeó de la candidatura? ¿Y cómo se fraguó la alternativa?
“Ana tiene mucho gancho, es un crack. Ha sido un trabajo de dos años en que se fueron rompiendo las desconfianzas entre las islas. Todo el cambio en Coalición Canaria empezó tras el Congreso de 2012, cuando Paulino recibió el 45% de votos en contra a la presidencia del partido. Se cuestionaba la duplicidad de cargos. Ahí se generó un debate, también sobre la toma de decisiones dentro del partido. En aquel Congreso coincidimos varias sensibilidades de distintas islas y empezamos a quedar. Y de lo que hablamos fue del método. Tras dos años de trabajo, cuando vimos claro cómo se le quería dar la vuelta, se pusieron nombres sobre la mesa: fue entre marzo y mayo de 2014. Y Ana estaba entre ellos. ¿Qué paso? Que, llegado el momento, ella también entendió que la renovación tenía que tener otro rostro, y, con gran generosidad y altura de miras, lo vio claro, y ha seguido trabajando en este proceso”.

FP ENTREVISTA FERNANDO CLAVIJO53.jpg

-Usted es secretario general de CC en Tenerife. Vista la serie histórica de su partido en el Cabildo, Santa Cruz y La Laguna, ¿esta vez sí se la juegan?
“Esta vez más que nunca nos la jugamos en Tenerife, porque hemos hecho un proceso de cambio y lo sometemos al juicio de los ciudadanos. Estoy convencido de que Carlos Alonso, José Manuel Bermúdez y José Alberto Díaz van a ser los más votados”.

-Dice Pedro Hernández Guanir que si tuviéramos que reconstruir Canarias, el corazón estaría en La Laguna…
“Somos el municipio más emprendedor del Archipiélago. Hemos cerrado 2014 con más de 600 nuevas empresas abiertas. Taco y La Cuesta albergan el mayor número de empresas por metro cuadrado de Canarias. La Universidad ha ayudado mucho. También hemos metido la pata, pero la hemos metido todos juntos. La chispa ha sido la capacidad de sentarnos siempre a una misma mesa distintos sectores. Desde hace cuatro años, los emprendedores saben que llegan, presentan el proyecto y se llevan la licencia. El mérito es de la ciudadanía. El Ayuntamiento procura molestar lo menos posible”.

-¿Es un buen laboratorio para gobernar Canarias?
“Es un municipio maravilloso y complicado, como Canarias. Han sido años muy duros por la crisis que te dan un gran rodaje.Y estoy estudiando muchísimo desde que salí candidato. La dimensión, obviamente, es distinta”.

-¿Qué ha aprendido?
“La doble insularidad. Si vives en una isla capitalina, no lo sabes hasta que tienes que desplazarte, ir a los sitios, y dices, ¡uff, la doble insularidad!”.

Hubo actitudes despóticas que contribuyeron a la movilización del petróleo”

-Es economista y puede llegar a ser presidente. ¿Qué hay que hacer en Canarias?
“Antes hablé de resetearnos. En cuatro años hay que poner los pilares de un nuevo modelo económico. ¿Nos conformamos con el binomio turismo-construcción? En 2006 teníamos 120.000 parados, con estos sectores a tope. 10% de paro. Tenemos que meter algunas variables a ese binomio, si queremos no tener tanto paro estructural. De los últimos 80 años, tan solo en siete hemos tenido tasas de desempleo cercanas al pleno empleo y los otros 73 un paro estructural exagerado. ¡Algo hay que hacer! Canarias genera 770.000 puestos de trabajo y tenemos a 1.050.000 personas dispuestas a trabajar (población activa). Resultado: 280.000 parados. Solo hay dos vías: o nuestra economía genera más empleo o nuestra población activa baja y la gente se manda a mudar. Estamos en África y ofrecemos la seguridad de Europa. Tenemos que internacionalizarnos. Exprimir las posibilidades del REF. Soy partidario de reducir el 50% las cuotas de los empresarios a la Seguridad Social, a cambio de más empleo”.

-¿Cuáles son sus cuatro ideas fuerza?
“Recuperar las relaciones con el Estado; simplificar la gestión del territorio; apostar por las políticas sociales y redefinir el modelo económico”.

-¿Cómo piensa hacer las paces con Madrid?
“Hablo de recuperar el diálogo, que nunca se debió haber perdido. Soy consciente de que cuando no nos necesitan para gobernar no se acuerdan de nosotros”.

-¿Es partidario de pactar con quien gobierne en España?
“Nunca se sabe, depende de que seamos necesarios o no. El 24 de mayo hay elecciones en Canarias, pero la segunda vuelta de nuestras elecciones son las generales. Si nos necesitan, tendremos lo que queramos”

-Está a punto de aprobar su PGO. ¿La Cotmac sobra?
“Debe ser un órgano de informe medioambiental, pero hay que quitarle la competencia de aprobar los planes generales municipales y dársela a los ayuntamientos, y a los cabildos los insulares”.

-¿No hay riesgo de que se cuele la corrupción?
“Para eso están los jueces. Nos empeñamos en tratar a todo el mundo como si fuesen incapaces y culpables y llegamos al colapso total. Con la corrupción hay que poner los controles para si alguien es un golfo, trancarlo”.

-¿Ha hablado con Soria de pactos?
“No. Yo habré visto a Soria cinco veces en mi vida”.

-Él también me dijo que no se conocen mucho.
“Y es la verdad”.

-¿ATI sigue existiendo?
“ATI, igual que API, que AIC, es parte de nuestra historia. Y yo no renuncio a nuestra historia. Ahora somos Coalición Canaria-PNC. Y en el futuro, a lo mejor, podemos volver a confluir todo el nacionalismo canario”.

-¿Usted reprime su nacionalismo, es cierto que fue independentista?
“Nunca he sido independentista. Sí creo que el pueblo canario tiene todo el derecho a decidir, sin que las cosas le vengan impuestas desde fuera”.

-¿La bandera canaria, con estrellas o sin ellas?
“Con estrellas”.

-¿Cuál es nuestro Talón de Aquiles?
“Tenemos un grave problema de conectividad”.

-¿La Laguna de Unamuno como una calle recta con un cura al fondo es una estampa demodé?
“Ya no vale. Sigue habiendo curas y hay calles rectas, pero ahora es ilusión, patrimonio y calidad de vida”.

-Deja la Alcaldía. ¿Es una despedida de La Laguna?
“De mi ciudad nunca me puedo despedir; vivo en ella”.

-¿Qué lleva en la mochila?
“El cargador del teléfono, una batería, la libreta y el iPad. Yo soy de la secta de Apple”.

-Defina a Canarias.
“Canarias es el hogar”.

El elixir de Elisa y Mencía
Durante el siglo pasado, en La Laguna, donde se desarrolló un humor socarrón, se puso de moda hablar al verres, al revés, e irrumpieron auténticos malabaristas del lenguaje inverso que jugaban con las frases coloquialmente como Cabrera Infante inventaba palíndromos para divertirse. Hace cuatro meses, a Fernando Clavijo, de 43 años, un hombre con suerte que salió excedente de cupo y se libró de la mili, se le pusieron las cosas al revés. Lo imputaron por presuntos delitos que desconocía y supo que le habían pinchado el teléfono durante casi un año. No era una broma pesada. Entonces, tomó la decisión de frecuentar la calle buscando la mirada en los demás. “Ni un reproche, ni una mala cara. Ese fue el indicador”. Y ganó tiempo, haciendo la vida de siempre y leyendo antes de dormir novelas de la reconquista del medievo español. Hoy, a las puertas del sobreseimiento, Clavijo recuerda sobre todo dos miradas: las de sus hijas Elisa, de nueve años, y Mencía (como la madre del Padre Anchieta), de dos. “Ser padre es lo más bonito que te da la vida. Cuando un día llegas triste a tu casa y ves que tus dos hijas te abrazan y te besan, te dan un chute de alegría y todo lo demás se relativiza”. Con seguridad, el kárate también contribuyó. No es un deporte cualquiera: “Te da equilibrio, humildad y superación”. Lo practicó desde niño, como un gesto de complicidad con la pandilla del colegio la Aneja, de Heraclio Sánchez, que es la logia de amigos de toda su vida. “Ellos se metieron en kárate y yo los seguí; entonces, me enganché y llegué a cinturón negro primer dan”. Hasta el punto de que mientras estudiaba en la Universidad, se ganaba la vida dando clases de kárate y no se perdía una película de Chuck Norris. El pasado 31 de diciembre corrió la San Silvestre, como todos los años, por las calles de La Laguna, ante más de veinte mil espectadores. Un termómetro escénico inmejorable para medir la reacción de los vecinos sobre el alcalde y candidato a la presidencia del Gobierno. Clavijo no se sintió incómodo. La vida es una carrera de fondo, y el secreto es mantener la calma. En Roma, le impactó el sosiego y la paz que desprendía el papa Francisco cuando le dio la mano en la canonización de Anchieta. Durante las primeras horas de su imputación, Elisa, la mujer de Clavijo, que es abogada, leyó el auto en el que estaban transcritas las conversaciones personales de su marido a lo largo de 2010, y lo confortó: “Tranquilo, todo va a salir bien”. Era el dictamen de la esposa y letrado, y le animó a resistir, como en la célebre máxima de Cela: “En España, el que resiste gana”. Los amigos escolares y la chica del instituto. A Elisa la conoció en clase en el bachillerato, pero no empezaron a salir hasta entrar en la Universidad. En Económicas y Derecho, dos facultades contiguas, se hicieron novios. “Nunca he sido la alegría de la huerta, poco amigo de juergas”, afirma el hijo de Natividad y Fernando, que nació en la clínica de don Juan Trujillo y tiene dos hermanas de las sucesivas familias de sus padres, que se separaron cuando él tenía cuatro años. Nano, como lo conocen los más allegados, lleva una libreta a cuestas desde hace años. La lleva en la mochila. Y nunca la tira cuando la llena. Allí anota lo que le cuentan los vecinos y los acuerdos de las reuniones de trabajo, que comparte con Ruth, su secretaria, para hacerles el seguimiento. Si ve un bache en San Luis Gonzaga, le hace una foto con el móvil y le manda un wasap al concejal de Obras. Si el auto acaba, como se espera, archivado y sobreseído, habrá sido un bache en su vida, o una quintada lagunera del destino, que lo puso a prueba en la antesala del test de las elecciones, cuando le dieron aquella mala noticia que le puso el mundo al revés. Al verres.