superconfidencial>

Los gerundios – Por Andrés Chaves

1. El otro día, leyendo la transcripción de los testigos en el caso López Aguilar, me dije que el lenguaje de los atestados policiales ha mejorado mucho. Y lo mismo la jerga abominable de los jueces, que por lo general saben mucho de leyes pero se expresan fatal. En tiempos de la oprobiosa abundaban los gerundios en cadena, tanto en atestados como en sentencias, los famosos resultandos y considerandos del siglo XIX. Tipo esto: “Estando la fuerza actuante inspeccionando las instalaciones de la fábrica Pepe, sita en el polígono Fulano, y viendo merodear a un individuo por los alrededores, y dándole el alto, y haciendo el individuo caso omiso a la voz de los agentes, la fuerza se vio obligada a disparar al aire, con la mala fortuna de que una bala alcanzó en la espalda a F.R.A., resultando éste herido de gravedad”. Curiosos disparos al aire que alcanzan en la espalda a un individuo, cuyo único delito era merodear; no robar, ni escalar una ventana, ni dañar una propiedad, sino merodear. Y es que Franco también declaró la guerra a los que merodeaban. Porca miseria.

2. En el lenguaje judicial, igual. Uno lee ahora sentencias bien hechas, correctamente escritas y, en lo posible, desprovistas del bestial y malsonante gerundio (más de tres seguidos se convierten en aberración lingüística). No digamos las del Tribunal Supremo y el Constitucional, que me parecen impecables. Y qué decir de algunas dictadas por jueces de instancia cultos y preparados. El gerundio es una majadería, aquí y en Pekín, aunque se me haga difícil entender un gerundio en lengua mandarín, que seguramente no existe, con lo pulcros que son los chinos con su escritura.

3. Hace tiempo fui agredido en un restaurante por una rica heredera con muy mala leche y cuando acudí a la policía, con la espalda ensangrentada, el agente que me tomó declaración escribía a una velocidad y con una corrección de estilo que a mí me pareció hasta emocionante. Mejoró, incluso, mi propio vocabulario e hizo virtud de mi declaración. Para que vean.
achaves@radioranilla.com