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El nuevo Mazda CX-3 llegará a Europa en el verano

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DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

El nuevo Mazda CX-3 está listo para entrar en el segmento de SUV pequeños con su atractiva combinación de ingeniería, diseño y un concepto flexible orientado al conductor. Está previsto que salga a la venta en Europa a principios del verano.

El nuevo Mazda CX-3 es una referencia indiscutible dentro de un segmento —el de los SUV deportivos— que está experimentando un rápido crecimiento. También abre las puertas a una nueva era de libertad ilimitada.

A la hora de desarrollar su primer SUV pequeño, Mazda adoptó un planteamiento centrado en las personas. El resultado de esa reflexión ha sido un concepto de habitáculo denominado Heads Up Cockpit y una interfaz hombre-máquina con una ergonomía excepcional, a los que se suma un sistema de conectividad para smartphone seguro y fácil de usar, así como un amplísimo equipamiento de avanzadas tecnologías de seguridad activa. Por supuesto, con unas cadenas cinemáticas SKYACTIV potentes y eficientes, y con un comportamiento excepcional más propio de un turismo. Con absoluta libertad de elección: tracción delantera de bajo consumo (FWD) o cómoda tracción total inteligente (AWD); diésel o gasolina; transmisión automática o manual, etc. Todo ello hace del Mazda CX-3 una alternativa muy seria para necesidades de lo más variadas. En pocas palabras: un vehículo que conecta con sus propietarios y da alas a estilos de vida activos e independientes.

El equipo de diseño tampoco ha escatimado esfuerzos en el exterior KODO del Mazda CX-3. Mazda ha priorizado los atributos que una persona percibe cuando se sube al coche y empieza a conducirlo, seleccionando formas y funciones en consonancia. La propuesta es un diseño atrevido, que llama la atención dentro de su segmento y que está concebido para despertar un atractivo universal —en lugar de generar diversidad de opiniones—. Fiel al estilo de Mazda, el nuevo Mazda CX-3 tiene todo lo que hace falta para marcar una nueva referencia en su segmento.

Exterior fresco, novedoso y vivo

Mazda buscaba en su primer SUV pequeño un estilo inconfundible, que destacase al instante entre la multitud. Como es habitual en Mazda, las formas contemporáneas del Mazda CX-3 son una promesa de diversión, con elegancia, a la medida del estilo de vida activo y la actitud moderna e independiente de sus clientes. Aunque comparte muchas claves del diseño “KODO – Alma del movimiento” con otros modelos de Mazda, desde las líneas fluidas hasta el habitáculo compacto desplazado hacia atrás, su atrevido frontal, sus grandes ruedas, sus molduras laterales y la línea elevada de la cintura expresan de forma innegable su carácter de SUV aventurero.

De frente, su poderosa parrilla con siete lamas en tono plateado y las alas cromadas que se extienden hasta los grupos ópticos revelan con claridad la imagen de marca de Mazda. Los grupos ópticos, que recuerdan a los ojos de un felino, disponen de tecnología Full LED* que ilumina la parte de las alas de la parrilla delantera que penetra en los faros.

Todos los modelos KODO se caracterizan por una presencia poderosa. Sin embargo, el Mazda CX-3 lleva este atributo un paso más allá con sus llamativas llantas de aluminio de 18 pulgadas. Sus cinco radios dobles, con efectos tridimensionales y acabado tipo corte de diamante, contrastan marcadamente con otras superficies de la rueda en color gris oscuro metalizado.

En la parte trasera, el diseño limpio de los grupos ópticos, con un entrante para la placa de matrícula, acentúa el voladizo trasero corto del CX-3. Al mismo tiempo, oculta la cámara trasera de ayuda al aparcamiento*. Los intermitentes se prolongan desde los laterales del coche hasta el portón trasero. Complementan perfectamente los grupos ópticos traseros y crean una imagen de marca única, con una línea superior esbelta y una luz de freno con forma tridimensional. Estos detalles ponen aún más de relieve la durabilidad de la sección trasera deportiva de este SUV. Tampoco falta una doble salida de escape muy llamativa.

El Mazda CX-3 se encuentra disponible en nueve colores de carrocería, entre ellos el novedoso Ceramic Metallic. Este tono tiene una textura absolutamente nueva que cambia con la luz: más fresco en condiciones normales y con un efecto brillante y futurista cuando recibe luz intensa. Los demás colores de carrocería son el Soul Red Metallic, Arctic White, Jet Black, Deep Crystal Blue, Meteor Grey, Titanium Flash, Dynamic Blue y Crystal White Pearl.

Evolución del confort y la ergonomía interior

El concepto de movilidad sin limitaciones también se ha aplicado al interior del nuevo Mazda CX-3. Lo tiene todo, desde un campo de visión excepcional hasta una organización del espacio que mejora cualquier experiencia. Es un SUV pequeño que sorprende agradablemente por su nivel de sofisticación, confort y buen gusto.

Como todos los nuevos modelos de la nueva generación, el Mazda CX-3 está articulado en torno al conductor y a la conducción. El volante y el asiento del conductor ofrecen unas posibilidades de ajuste entre lo mejor de su segmento, de forma que la experiencia de conducción pueda ser un placer para personas de cualquier estatura. El asiento ofrece 260 mm de ajuste longitudinal y 40 mm en altura. El volante posee una regulación en altura de 45 mm y de 50 mm en profundidad. En combinación con los pedales, situados simétricamente, con la ubicación óptima de los relojes y controles, y con un generoso espacio para los hombros y las piernas, contribuye a prevenir la fatiga en los viajes largos.

La línea visual es elevada, como corresponde a un SUV, y proporciona al conductor una visión excelente de la carretera. Es más, puede ver incluso un 20% de la parte superior de un objeto de un metro de altura que esté situado justo delante del vehículo. La organización del espacio y la gran superficie acristalada contribuyen a ofrecer una excelente visión trasera, incluso en diagonal, lo que resulta muy útil en los cambios de carril o en las maniobras marcha atrás en los aparcamientos.

El diseño del interior refleja de múltiples formas la sensación de libertad que transmite el estilo del Mazda CX-3. La moldura decorativa del lado del acompañante, por ejemplo, acentúa la anchura del salpicadero y, por extensión, la sólida presencia del vehículo. Otros detalles transmiten una sutil calidad artesanal en los acabados. Por ejemplo, las tres salidas de aire redondas, que tienen su contrapunto en una cuarta salida, horizontal y discretamente integrada en el salpicadero. O la visera del cuadro de instrumentos, acabada en un material con textura de piel* y rematada con costuras.

La forma futurista del guarnecido de las puertas, que imita el metal, resulta muy avanzada y complementa el revestimiento en un tono rojo oscuro*. La consola central cuenta con guarnecidos a juego para las rodillas. Los asientos tienen una tapicería deportiva en semipiel* con una sección central acolchada. Asimismo, se encuentra disponible una combinación de semipiel y tela, y una tapicería de tela (ver cuadro). Todo ello se funde con buen gusto en el fondo negro minimalista que predomina en el interior.

El interior de la versión más equipada ofrece una tapicería de cuero blanco y ante Lux Suede® en color negro, combinada con detalles en rojo oscuro y llamativas molduras en aluminio pulido. Como alternativa, se ofrece una elegante tapicería mixta de semipiel negra y tela en color gris oscuro, con los mismos detalles en rojo oscuro que el anterior acabado y moldura decorativa acolchada en negro con costuras rojas. Por último, dos combinaciones de tapicería de tela con detalles plateados, embellecedores de las salidas de aire en rojo oscuro y panel acolchado en negro con costuras plateadas**.

Un espacio de carga orientado al mercado

El maletero de 350 litros del Mazda CX-3 crece hasta los 1.260 litros cuando se abaten los asientos traseros 60/40. Una de sus grandes bazas es la flexibilidad, a la que contribuye una bandeja de carga móvil, que puede colocarse a dos alturas distintas en función de las necesidades. En su posición más alta, se crea una superficie de carga plana con los asientos traseros abatidos, con espacio suficiente para transportar objetos tales como una mesa plegable o material deportivo, como un monopatín o equipación de tenis. En su posición más baja se crea espacio para dos maletas de 67 cm, con los asientos traseros utilizables. En cualquiera de las configuraciones, la amplia apertura del portón trasero y la baja altura del umbral facilitan las operaciones de carga y descarga.

Conectividad, funcionalidad y equipamiento

En el nuevo Mazda CX-3, la seguridad, la funcionalidad, el confort y la conectividad van de la mano. El conductor y los pasajeros pueden mantenerse conectados con el mundo que les rodea sin descuidar la carretera.

La funcionalidad del habitáculo del CX-3 se articula en torno a la interfaz hombre-máquina de nueva generación de Mazda. Los elementos principales, tales como los pedales, la palanca de cambio, el volante y el mando HMI, se encuentran situados de forma ergonómica y han sido concebidos como extensiones naturales del cuerpo del conductor.

La pantalla Head Up Display, una de las primeras en este segmento, desempeña una función esencial y presenta datos de conducción en tiempo real directamente en el campo de visión frontal del conductor. Esta pantalla muestra en todo momento tres datos informativos en tiempo real, priorizados por orden de importancia. Por ejemplo, velocidad, indicaciones del navegador y alertas de seguridad procedentes de los sistemas de seguridad activa i-ACTIVSENSE. Estos y otros datos de conducción pueden verse también en el cuadro de relojes, que ofrece un tacómetro analógico central de gran formato*, con un velocímetro digital y otros indicadores.

La pantalla táctil de 7 pulgadas*, situada en el salpicadero sobre la consola central, concentra la oferta de información y entretenimiento —y también la puerta al sistema de conectividad para smartphone MZD Connect (ver cuadro). Se controla con un esfuerzo mínimo con ayuda del mando HMI de la consola central (muchas funciones se pueden controlar mediante voz) y está diseñado para que el conductor pueda mantener la vista en la carretera a la vez que, por ejemplo, disfruta de contenidos on line a través del sistema de sonido Bose®* (ver cuadro).

El MZD Connect se sincroniza con smartphones a través de Bluetooth o USB y permite a los ocupantes conectarse de forma segura a Internet, seguir las redes sociales o enviar y recibir correo electrónico y mensajes de voz o texto. Cosas indispensables para muchos clientes potenciales del Mazda CX-3.

Entre las abundantes opciones de información y entretenimiento a las que se puede acceder desde MZD Connect merece una mención especial Aha, una plataforma multimedia en la Nube que ofrece decenas de miles de emisoras de radio, podcast, audiolibros y mucho más. Los usuarios pueden incluso conectarse a servicios personalizados basados en la ubicación y escuchar actualizaciones de audio de Twitter y Facebook utilizando la función de lectura, contestar con un “me gusta” o publicar mensajes de audio utilizando la funcionalidad de voz. Para la navegación, el sistema utiliza mapas NAVTEQ almacenados en una tarjeta SD para mostrar ubicaciones y rutas. Por supuesto, es posible buscar puntos de interés, estaciones de servicio u otros destinos y cargarlos directamente en el navegador.

MZD Connect se maneja con el mando HMI o mediante controles de voz. Ofrece también varias aplicaciones de Mazda, como Eco-display, que ayuda a los conductores a llevar un seguimiento de su consumo de combustible.

Motores directos por naturaleza

“Placer de conducción sin límites”: es el concepto clave de los motores y transmisiones que monta el nuevo Mazda CX-3.

Bajo el capó del Mazda CX-3 se oculta un motor de gasolina 2.0 l. SKYACTIV-G —en dos variantes de potencia— o un motor diésel limpio 1.5 l. SKYACTIV-D. La potencia que entregan se transmite a las ruedas delanteras (o a las cuatro ruedas) mediante una transmisión automática SKYACTIV-Drive o una manual SKYACTIV-MT, las dos de seis velocidades. Ambas motorizaciones son eficientes más allá de lo convencional, gracias a sus relaciones de compresión extremas, a su diseño ligero y al sistema de corte de ralentí i-stop que montan de serie. Todo para conseguir una combustión óptima y el mejor equilibrio posible entre prestaciones y bajo consumo. Todos los motores ofrecen una respuesta lineal e inmediata a los deseos del conductor, además de cumplir con la normativa Euro 6.

El motor de inyección directa 2.0 l. SKYACTIV-G se encuentra disponible en versión de 88 kW/120 CV para los modelos con tracción delantera, o de 110 kW/150 CV para los de tracción total (a 6.000 rpm en ambos casos), con un par máximo de 204 Nm a 2.800 rpm). Tiene una relación de compresión de 14:1, la más alta de cualquier turismo de producción en serie*. Se trata de un motor atmosférico con una cilindrada adecuada que reacciona con especial rapidez cuando acelera desde parado. A diferencia de los motores de gasolina downsized tan populares en la actualidad, no presenta problemas de retardo del turbo. Son motores diseñados para ofrecer consumos óptimos en conducción real. El motor SKYACTIV-G de mayor potencia monta, además, el freno regenerativo i-ELOOP (ver cuadro).

El motor 1.5 l. SKYACTIV-D también ofrece una compresión extrema de 14,8:1, en este caso excepcionalmente baja para un diésel. Este motor, que se introdujo con el Mazda2, utiliza un turbocompresor de geometría variable especialmente desarrollado para proporcionar un refuerzo suficiente en ciudad y para sostener el desarrollo de potencia a velocidades más altas. Este 1.5 l. SKYACTIV-D entrega 77 kW/105 CV y 270 Nm, lo que supone un incremento notable con respecto al Mazda2. Este extra de par ayuda a que el motor sea más silencioso y económico, por ejemplo, cuando el vehículo circula cuesta arriba, en marchas altas o a alta velocidad. De hecho, su consumo es excelente en prácticamente cualquier tipo de condiciones, con tracción delantera o total.

Las dos transmisiones de seis velocidades ofrecen cambios suaves y directos, tanto la SKYACTIV-MT, una caja manual inspirada en la del legendario Mazda MX-5, como la SKYACTIV-Drive automática. Esta última es de convertidor de par, muy satisfactoria en un segmento en el que abundan las transmisiones de variador continuo y de doble embrague. La diferencia se percibe especialmente en el modo “Sport”, que se activa mediante un selector situado en la consola central, cerca de la palanca de cambios, y que saca partido a todo el potencial de los motores de gasolina del Mazda CX-3.

Movilidad sin limitaciones

El nuevo Mazda CX-3 combina la distancia al suelo típica de un SUV con la estabilidad y el comportamiento en curva de un compacto. Se encuentra disponible en versión de tracción delantera (FWD) —con consumos muy eficientes— o con el nuevo sistema de tracción total inteligente de Mazda (AWD).

Seguridad. Protección inteligente

Mazda crea vehículos divertidos de conducir. Y la seguridad es un elemento esencial de la diversión. Por eso, el nuevo Mazda CX-3 ofrece un amplio equipamiento de sistemas de seguridad activa i-ACTIVSENSE. La tecnología i-ACTIVSENSE explota al máximo los dispositivos de detección más avanzados; desde cámaras de alta definición y sensores de radar hasta alertas para el conductor. i-ACTIVSENSE es como un sexto sentido que primero avisa del peligro inminente y después, si es necesario, interviene para evitar un accidente.

El concepto de Seguridad Proactiva de Mazda busca minimizar el riesgo de accidentes y maximizar las condiciones en las que el conductor controla el vehículo de forma segura. El equipamiento de tecnologías de seguridad activa i-ACTIVSENSE del Mazda CX-3 forma parte integral de su propuesta de movilidad sin restricciones.

Sistemas de seguridad activa como el Control de crucero adaptativo (MRCC), el Sistema de asistencia para el reconocimiento de distancia (DRSS), el Aviso de obstrucción ‘colisión’ delantera (FOW), la Frenada de emergencia (SBS), el Sistema de asistencia a la frenada en ciudad (SCBS), el Control de ángulo muerto (BSM), el Sistema de alerta de cambio de carril (LDWS) de forma involuntaria o el Sistema de control de luces de largo alcance (HBC).

Seguridad pasiva

La seguridad pasiva empieza por la carrocería SKYACTIV-Body, en la que se han combinado innovaciones constructivas y materiales más ligeros y resistentes. El chasis del Mazda CX-3 incorpora aceros de alta resistencia, soldaduras por puntos y arquitecturas unificadas en zonas estratégicas. Absorbe con eficiencia las fuerzas de colisión, alejándolas del habitáculo, gracias a una estructura que dispersa las cargas en distintas direcciones de forma segura. El Mazda CX-3 es un compendio de resistencia estructural en una carrocería compacta: desde el travesaño de la suspensión delantera, que absorbe parte de la energía de un impacto y se separa de la carrocería, hasta el acero de resistencia ultraalta (1.180 MPa) utilizado en la base de los asientos delanteros.

El interior dispone de airbags delanteros, laterales y de cortina de serie. Los airbags se complementan con unos sensores de presión montados en las puertas delanteras y reaccionan más rápido que nunca a los impactos laterales. Cuatro de los cinturones de seguridad están equipados con pretensores y limitadores de carga, para reducir la presión sobre el pecho de los ocupantes. En caso de choque frontal, la columna de la dirección se desplaza hacia adelante para proteger al conductor. Simultáneamente, los respaldos de los asientos traseros llevan refuerzos que impiden que la carga del maletero penetre en el habitáculo.

Y, pensando en los peatones, el Mazda CX-3 incorpora una zona deformable muy considerable entre el capó y el motor, además de una rejilla del parabrisas y un parachoques delantero con capacidad de absorción de energía.