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El programa asistencial ‘Spica’ atiende a 600 pacientes anuales en Tenerife

Equipo del Subprograma de Integración y Coordinación Asistencial (SPICA). | EP
Equipo del Subprograma de Integración y Coordinación Asistencial (SPICA). | EP

EUROPA PRESS | Santa Cruz de Tenerife

El Subprograma de Integración y Coordinación Asistencial (SPICA) de la Consejería de Sanidad ha cumplido quince años pero continúa siendo un sistema innovador de integración para la coordinación de la atención de pacientes frágiles mejorando las condiciones para su reinserción tras el alta hospitalaria.

Se trata de un sistema de continuidad de cuidados al alta en el que trabajan el Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (HUC) y Atención Primaria conjuntamente atendiendo a 600 pacientes anuales con condiciones complejas, y obteniendo buenos resultados tanto para los usuarios como para los propios profesionales.

Este proyecto común surgió para dar respuesta a las necesidades de atención de los pacientes tras el ingreso hospitalario. Los profesionales que trabajan es Spica (especialistas en medicina de familia y enfermeros de familia) analizan en profundidad la situación de pacientes y organizan diversos aspectos para que éste pueda volver a su domicilio con las necesidades de atención y de cuidados cubiertas.

Se hace mucho hincapié, informa la Consejería en una nota, no sólo en la información sino también en la capacitación para el autocuidado, de tal manera que paciente y su familia puedan asumir la nueva situación de cuidados sobrevenida tras un ingreso.

Los profesionales que trabajan en esta iniciativa están en permanente contacto con los médicos y enfermeros de los centros de salud, a los que les envían un completo plan de cuidados de los pacientes que atienden, con la finalidad de que éstos puedan continuar la atención al paciente en su domicilio.

Spica aplica una metodología centrada en el paciente y coordina recursos situados tanto en el hospital como en Atención Primaria así como también ayuda a las familias a afrontar mejor los cuidados e integra los recursos sociales y sociosanitarios cuando éstos son necesarios.

Este proyecto inicia su actividad en el año 2000, en el seno de la unidad Docente de Medicina Familiar y Comunitaria, ubicada en el HUC. Su trabajo se inicia identificando desde el momento del ingreso a los pacientes de mayor complejidad o necesidad a los que realiza una valoración global (integral), denominada biopsicosocial, en base a la cual elabora un plan individualizado y coordinado que se inicia los días previos al alta y se continúa tras el regreso a casa.

PROYECTO PIONERO

Spica, a pesar de sus quince años de vida, sigue siendo un proyecto pionero sobre los de su clase y en distintos lugares del mundo comienzan a aplicarse estas metodologías para abordar las dificultades en la transición asistencial.

En Estados Unidos, por ejemplo, los hospitales de Kaiser Permanente (organización sin ánimo de lucro proveedora de planes de salud) o los hospitales del Madicaid de Carolina del Norte, lo están aplicando también con éxito desde hace aproximadamente tres años.

Para la doctora Silvia Barreto, médico del Spica, “se trata de una estrategia pionera e innovadora, una oportunidad para explorar espacios colaborativos efectivos en los que se involucren no sólo los profesionales sino también los pacientes y sus familias en un proceso solidario de suma importancia, lo que genera múltiples utilidades no sólo para todos ellos sino también para el conjunto del sistema”.