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Se resisten los cuarenta

Los locales se emplearon a fondo ante un oponente que tuvo bastante fortuna. / S. MÉNDEZ
Los locales se emplearon a fondo ante un oponente que tuvo bastante fortuna. / S. MÉNDEZ

ÓSCAR HERRERA | Santa Cruz de Tenerife

Las sensaciones y los puntos van por caminos separados. Las primeras siguen siendo mejor que lo segundo. La avasalladora segunda mitad del CD Tenerife ante el Llagostera no llegó a ser tan abrumador como hace varias semanas ante el Barcelona B, y en esta ocasión, tampoco le dio para poder llevarse el triunfo que mereció de sobra en unos segundos 45 minutos de acoso y derribo sobre la meta de un afortunado René, que se alió con la madera para salir indemne del Heliodoro Rodríguez López.

Que en el global de los dos enfrentamientos con este modesto equipo catalán, el cuadro tinerfeño haya sido incapaz de hacerle un solo gol, habla a las claras del gran problema de este equipo esta temporada. Su escasa capacidad ofensiva le sigue impidiendo escapar de la zona de peligro, por lo que no puede dar por hechos los deberes por muy cerca que parezca el campamento base, que de momento no da para llegar a los 40 puntos. Esa barrera de las 40 unidades se está antojando como psicológica para empezar a visualizar la ansiada permanencia como un objetivo más cercano. Pero no hay manera, 37, 38, 39…punto a punto, el CD Tenerife no acaba de llegar a esa cifra que sea como la curva antes de ver la meta más próxima.

Cuatro partidos seguidos sin conseguir la victoria (Barcelona B, Zaragoza, Alavés y Llagostera), han hecho que la dinámica -hasta la jornada anterior más que positiva- ya no lo sea tanto; y de ocho sin perder se haya pasado en un abrir y cerrar de ojos a cuatro sin ganar. No es que haya nerviosismo, pero el desfile de este equipo por el precipicio de la clasificación no permite descuidos. Ayer, la Llagostera pudo y mereció salir derrotada del Heliodoro, pero una vez más el cuadro blanquiazul pecó de falta de pegada.

Ser el equipo menos realizador de toda la Segunda División, junto a Recreativo de Huelva y CA Osasuna, se paga caro, y solo 30 goles en 34 partidos evidencian la alarmante falta de gol de un equipo que suma ya seis empates desde la llegada de Raúl Agné hace ya 10 semanas. ¿Qué diferencia hay entre los 30 tantos que ha marcado el CD Tenerife y los 49 de la Ponferradina?; ¿o los 47 del Numancia?, ¿o sin ir más lejos los 43 del próximo rival liguero? La realidad es que todos esos equipos tienen repartidas sus dianas entre varios futbolistas, de los cuales la segunda línea aporta bastante más que lo que lo hace la del Tenerife.

Por ejemplo en la Ponferradina: Yuri es su pichichi con 16 goles, pero Acorán suma ocho, Sobrino cinco, o los cuatro que suman Berrocal, Pablo Infante o Andy. Esto extrapolado al conjunto insular nos saca las lagrimas. Más allá de la decena de goles de Diego Ifrán, solo aparece en el horizonte el hombre de moda en esta segunda vuelta. Los cinco tantos de Maxi Pérez se quedan ahí, sin más compañeros que lo secunden en unas cifras decentes. El siguiente en la lista de anotadores es ¡Vitolo! con tres dianas, todas de penalti.

Si un mediocentro defensivo como el de Valleseco es el tercero en la lista de goleadores de un equipo a siete jornadas para el final de la Liga es que algo no encaja. Aridane (un gol); Suso (dos), o la nula aportación de hombres como Cristo Martín o Juan Carlos Real es realmente preocupante y clarificador.

Ante la UE Llagostera el CD Tenerife volvió a adolecer de efectividad, y volvió a desesperar a una afición que salió del estadio satisfecha por la perseverancia de su equipo en la segunda parte pero cabizbaja ante la imposibilidad de celebrar un triunfo de este irregular Tenerife, que no acaba de despegar. Con Ifrán entre algodones y partiendo desde el banquillo, y con el joven delantero balear tan batallador como ineficaz, la producción ofensiva del cuadro local se sigue amparando una y otra vez en las galopadas de Suso, que mantiene la llama viva cada vez que recibe un balón.

Eso y las jugadas a balón parado, en las que Aitor Sanz se ha convertido en un especialista son poco bagaje para tan acusada esterilidad.

[sws_grey_box box_size=”620″]La fidelidad de la grada tiene premio

La afición blanquiazul no falló. Los 10.473 espectadores que acudieron ayer al Heliodoro suponen la segunda mejor entrada de público de la temporada, solo superada por los 16.500 que presenciaron el derbi el pasado mes de septiembre, y dejando atrás los 10.066 hinchas que acudieron un domingo de noviembre al partido ante el Alavés. De esta manera, y tal y como se había comprometido la entidad tinerfeñista, las entradas para el siguiente duelo en casa frente al CD Lugo el domingo 3 de mayo costarán la mitad de su precio habitual. La parroquia local asumió el desafío del club y superó la cifra solicitada de los 10.000 espectadores. Una medida muy acertada que fue bien acogida.[/sws_grey_box]