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Semana Santa – Por Andrés Chaves

1. Finaliza la Semana Santa, que es un tema recurrente para quien escribe. Es sábado y se agota la pasión. A cada cual la Semana Santa de su pueblo le parece la mejor. En el mío hay un par de pasos de Luján Pérez y un Gran Poder de Dios que no sé cómo apareció por allí. Un día fue muy famoso, hasta que el escultor Acosta modeló la Virgen del Carmen con la cara de una guapa portuense, pariente suya, de la que probablemente estaba enamorado. La Virgen del Carmen conquistó el fervor de los portuenses y al Viejito lo dejaron de segundón. Detrás de cada imagen hay una historia y en muchas ocasiones las historias se repiten, a causa de la poca imaginación de los que convierten la palabra en tradición. A mí la Semana Santa siempre me ha parecido triste, no por lo que evoca, que lo es, sino por las procesiones, que sirven no tanto para pasear las imágenes como para sacar al fresco a alcaldes y concejales con las camisas nuevas. Los políticos deberían no poder circular detrás de los santos, porque generalmente no lo son.
2. Toca a su fin la Semana Santa y esta noche repicarán las campanas en la misa de la resurrección. Brotarán las flores de la memoria en el huerto de José de Arimatea y hallarán los creyentes un sepulcro vacío y un sudario y un pedazo de tela con la faz del resucitado. ¿Habrá que creer en todo esto o es leyenda que se repite con mucha imaginación? No sentí nada cuando toqué la gruta donde nació Jesús, en Belén. Nada. Ni ese frío que dicen que se percibe cuando se transita por lugares que pisó aquel Dios. Yo perdí la fe hace mucho. Me la quitó la vida.
3. Se termina la Semana Santa, que son días en que el año se parte en dos. Queda la esperanza y la alegría del verano. Uno nunca pierde, ni con la vejez, el sentido vacacional de la estación. Yo en Semana Santa me quito ya los calcetines y me visto de verano aunque tenga frío. Para mí es cortar la cinta de una nueva estación, aunque la primavera no haya hecho sino empezar.

achaves@radioranilla.com