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Transvulcania, en cifras

DIARIO DE AVISOS |Santa Cruz de Tenerife

Corredores durante un ascenso de la prueba palmera. | DAN LEÓN
Corredores durante un ascenso de la prueba palmera. | DAN LEÓN

La enorme maquinaria logística de la Plátano de Canarias Transvulcania ajusta ya sus últimos detalles. Conseguir un evento a la altura de su prestigio internacional es el objetivo de los cientos de personas que, desde hace meses, trabajan para dar servicio a los más de 3.000 participantes de la Ultramaratón de montaña de La Palma. Tres días de eventos (desde el Binter Kilómetro Vertical del jueves 7 de mayo hasta el cierre de la Ultramaratón a las 11 de la noche del sábado) suponen un gigantesco despliegue de recursos económicos y humanos, que implica desde al Cabildo Insular de La Palma hasta a los 14 ayuntamientos de la Isla, pasando por cientos de voluntarios anónimos y decenas de empresas de todos los tamaños. Y en el centro de las atenciones, los 3.000 corredores que dan vida a esta multitudinaria fiesta del deporte.

El primer deber para con los participantes es garantizar su seguridad. El eje central descansa en el Puesto de Mando Avanzado, ubicado en Los Llanos de Aridane y dirigido por los profesionales del Centro de Coordinación Operativa Insular (Cecopin). Este cuerpo aporta además cuatro vehículos que sirven para reforzar los enlaces de radio.

A las comunicaciones se dedican también algunos grupos de voluntarios que trabajan en el ámbito de la actuación en emergencias. Es el caso de Alfa Tango, la Unidad Canina de Rescate y los grupos de Protección Civil de El Paso, Breña Baja y Tijarafe. Entre los citados el recuento asciende a una quincena de vehículos y en torno a 70 personas. Ayuda en Emergencias Anaga (AEA) es el colectivo más numeroso de esta especialidad, con más de 100 personas y 25 vehículos.

Tres unidades aéreas y un centenar de vehículos forman parte del operativo

La Consejería de Medio Ambiente y Residuos suma una docena de vehículos más, entre los dedicados al transportes de personal, disuasorios, todoterreno y URO. 60 personas se ocupan de desplegarlos sobre el terreno. Es también la administración la que asume la gestión de los residuos de la prueba, cuya recogida se reparten entre el Consorcio de Servicios de La Palma y los ayuntamientos de Fuencaliente, Breña Baja, Puntallana, Garafía, Puntagorda y Tijarafe (todos los consistorios de la isla colaboran de una manera u otra). Otra rama de la primera institución insular, la de Infraestructuras, pone a la disposición otras 8 personas y 3 vehículos, que el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente complementa con otras 2 unidades rodadas. Forman parte de la primera línea de prevención contra incendios, en la que también participa Bomberos de La Palma con unas 40 personas y 22 vehículos (entre comunicaciones, transporte y autobombas).

La protección de la salud descansa sobre Cruz Roja, aunque con el refuerzo de empresas especializadas en transporte. Médicos, enfermeros, socorristas, técnicos y conductores (en torno a 45 profesionales titulados, a los que apoyan 8 alumnos de la Escuela Universitaria de Enfermería de la Universidad de La Laguna) forman parte de su columna vertebral, que de manera más especializada refuerzan 37 fisioterapeutas y 6 podólogos. En cuanto al aspecto material, mencionaremos más de una veintena de unidades, entre ambulancias y vehículos logísticos y de intervención rápida (VIR). En la cima de la movilidad, tres helicópteros de rescate: el del GES (Grupo de Emergencias y Salvamento, del Gobierno de Canarias), el del Ejército del Aire (el mayor de todos, con una tripulación de 8 personas) y el del GREIM (Grupo de Rescate e Intervención en Montaña de la Guardia Civil). Además de esta aeronave, el instituto armado también aporta en torno a medio centenar de agentes, bien dirigiendo el tráfico u ocupándose de la seguridad ciudadana. Son labores complementarias a las de las Policías Locales de El Paso, Los Llanos, Tijarafe y Tazacorte.

Por otra parte, los avituallamientos son una parte esencial de este tipo de pruebas. Cada uno de los seis previstos (Los Canarios, Las Deseadas, El Reventón, Pico de la Cruz, Roque de los Muchachos y Torre del Time) ocupa de media a 30 voluntarios, que aumentan levemente en cada una de las tres metas del 9 de mayo: Refugio del Pilar, Puerto de Tazacorte y Los Llanos de Aridane.

30.000 litros de bebidas y 7.500 kilos de fruta son los consumos más llamativos

Los consumos dan una idea del ajetreo que soportan: 3.000 kilos de plátanos, 4.500 kilos de otras frutas, 8.000 barritas energéticas y otros tantos geles, más de 30.000 litros de bebidas (15.000 litros de preparados isotónicos, 2.500 de refrescos y 16.000 de agua), 3.000 piezas de bollería, 4.000 mini bocadillos y 300 kilos de pasta.

Desde el punto de vista de la imagen, esencial en un evento de estas características, se requieren además 4.000 metros de cubrevallas, 7.000 metros de cinta de balizar, 2.000 aplaudidores, 800 metros de vallas y 200 metros lineales de moqueta. 11 arcos inflables (el mayor de ellos de 15 metros), 4 truss, 80 carpas y 100 mesas son otras de las infraestructuras básicas para el desarrollo de la prueba.