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Ahora que estamos (casi) salvados… – Por Óscar Herrera

La tortura va llegando a su fin. El CD Tenerife va despejando el camino hacia la permanencia, a falta de rematar la faena de manera matemática, después de su inapelable victoria del pasado miércoles en Sabadell. En un par de semanas, el equipo tinerfeño cerrará una lamentable temporada en la que ha jugado con fuego hasta cerca del final de Liga. Ahora que se ve la luz al final del túnel, muchos están felices porque se salvó una situación límite. Yo no. La temporada del Tenerife merece un suspenso mayúsculo, suspenso que va personalizado hacia quienes organizaron este desastre. Empezando por el presidente, que se plegó a un capricho para cepillarse a Quique Medina y de paso cargarse un proyecto que tenía buena pinta. No olvido tampoco que Álvaro Cervera, al que he defendido en muchas cosas y con el que se hizo una campaña bochornosa, fue cómplice de la salida de Quique y dio el visto bueno al regreso de Alfonso Serrano.

Serrano, capítulo aparte. Sus fichajes fueron “cagada tras cagada” (Alfonso dixit) y su gestión de la planificación deportiva de la plantilla, un caos. Desde traer al Ruso fuera de forma (bastante fofisano) y fichado por teléfono sin comprobar su estado, pasando por dejar sin ficha y hacer el ridículo con el bueno del hondureño Juan Carlos García. A partir de ahí, Cervera se ofusca, no llegan los resultados, el equipo entra en barrena y la cacería obliga a Concepción a entregar en bandeja de plata la cabeza del preparador ecuatoguineano, quien tampoco fue hábil para manejar la situación ambiental. En febrero, con el equipo yéndose por el sumidero, Raúl Agné empieza su andadura como nuevo entrenador con buen pie, hasta llevar al equipo ocho puntos sobre el descenso y con ocho jornadas invicto. Pero algo cambió en la mente de Agné, que perdió las señas de identidad que trajo al inicio de su etapa y el equipo volvió a entrar en barrena. Afortunadamente, poco a poco y gracias al 1-3 en Sabadell, hoy podemos decir que la permanencia es casi un hecho.

Mi última mención en estas líneas es para la plantilla. Nada que objetar en cuanto a compromiso. Unos días más acertados y otros menos, pero dándolo todo y siendo un vestuario íntegro. Con limitaciones pero honrado. Ahora que los focos se irán apagando, y nos entretendremos en bajas y renovaciones, quería hacer este repaso subjetivo de la temporada, no vaya a ser que luego tengamos que pasar página.