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Aumenta la prevalencia de las enfermedades alérgicas

La enfermedad alérgica aumenta su prevalencia gradualmente a partir de los tres años. | DA
La enfermedad alérgica aumenta su prevalencia gradualmente a partir de los tres años. | DA

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

La doctora Elena Rodríguez Plata, de Hospiten Tamaragua y Hospiten Rambla, afirma que en los últimos años se ha producido un aumento de la prevalencia de las enfermedades alérgicas, lo que se relaciona con las características del estilo de vida occidental, donde se incluyen factores como son los hábitos de alimentación, la exposición a posibles alérgenos, contaminación medioambiental, el acceso a la salud y otros factores que aún se desconocen.

La especialista también recuerda la importancia de identificar cuál es el factor que ocasiona la alergia, fundamentalmente, en las edades pediátricas ya que pocos niños suelen lograr la tolerancia espontánea a las enfermedades alérgicas o curación sin su tratamiento correspondiente. Por el contrario, la evolución sin tratamiento suele derivar hacia un empeoramiento progresivo que en algunos casos evoluciona hacia el inicio del asma alérgico.

Actualmente en España estas patologías representan el 5% de los motivos de consulta, entre las que destacan conjuntivitis alérgica, el asma, la dermatitis atópica, la alergia alimentaria y la rinitis, siendo esta la enfermedad alérgica más frecuente. Esta patología, en concreto, aunque puede aparecer antes de los dos años, aumenta su prevalencia gradualmente a partir de los tres años, con un 7,9% de casos identificados en niños de seis-siete años y del 15% en los de 13-14 años.

“El tratamiento preventivo se basa en evitar el tabaquismo pasivo, promover la lactancia materna hasta al menos los tres meses de vida del niño, evitar la exposición a ácaros y pólenes si estos son los desencadenantes de los síntomas”, añade Rodríguez Plata como factores clave. Los síntomas más frecuentes son estornudos, picor nasal u ocular, rinorrea (moco acuoso) y congestión nasal, pudiendo presentarse de forma intermitente o persistente, siendo leves, moderados o graves. Y dentro de las causas alérgicas, las más frecuentes en nuestro medio, se encuentran la alergia a ácaros del polvo, pólenes de malezas, animales (perro, gato, ratones), pólenes de gramíneas, y hongos.

El diagnóstico se realiza por los síntomas y los estudios de alergia, dentro de estos últimos destacan las pruebas cutáneas o Prick test y analíticas que detectan la posible sensibilización alérgica. Por otro lado, el tratamiento medicamentoso debe ser individualizado y escalonado según la intensidad de los síntomas y se basa en el empleo de antihistamínicos y corticoides nasales en forma de spray nasal.

La especialista también apunta que los medicamentos no tienen efecto duradero, por lo que debe haber un tratamiento de mantenimiento y si los síntomas son persistentes y debe valorarse la inmunoterapia o vacunas (subcutánea o sublinguales), que han demostrado modificar la historia de la enfermedad, la reducción de la hiperreactividad bronquial (aparición de asma) y prevenir el desarrollo de nuevas alergias.