RACING DE SANTANDER-CD TENERIFE

El Tenerife, camino del desastre

Moyano y Álvaro pugnan por el balón. /  JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ
Moyano y Álvaro pugnan por el balón. / JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ

MARTÍN-TRAVIESO | Santa Cruz de Tenerife

El CD Tenerife se ha propuesto hacer sufrir a todos sus aficionados en esta recta final de temporada. Ayer volvió a perder fuera de casa, estando ahora en la clasificación solo dos puntos por encima de los puestos de descenso. Quedan cinco finales y tres de ellas se jugarán lejos del Heliodoro. La alerta roja resuena con más fuerza que nunca en el equipo blanquiazul.

Pésimo partido el que ayer completó el equipo y el propio Agné, quien parece haber perdido definitivamente la identidad que demostró cuando llegó a la Isla. Aquel juego de ataque que predicaba ya es un simple recuerdo. Así lo demuestran los dos míseros disparos entre los tres palos que su equipo efectuó durante todo el partido. Lamentable bagaje para un conjunto que se está jugando la vida.
Justamente lo último lo tuvo muy en cuenta el Racing durante todo el duelo. Sus jugadores suplieron su evidente falta de calidad con ganas y trabajo. Eso les bastó a para superar a un pobre Tenerife, el peor visitante de la categoría y que además, ya acumula siete jornadas consecutivas sin conocer la derrota.

Agné se sacó de la chistera un once inicial extraño, poco habitual y bastante conservador. Jugaron de entrada Cristo Díaz e Igor Arnáez. Al primero se le vio impreciso y nervioso. El segundo pagó su larga inactividad. El preparador tinerfeñista enmendó estos dos errores tras el descanso, metiendo en el campo a Juan Carlos y Ricardo, que a priori era lo más evidente.

El Racing salió a morder. Saltó al campo en tromba, sabedor de que en el partido se jugaba las últimas opciones que tenía para poder soñar con la permanencia.

Durante 15 minutos agobió a su contrincante. Con un 4-3-3 claro dibujado en el campo, los locales comenzaron dominando gracias a la intensa actividad que desplegaron por el carril izquierdo, con Quique González y Alvaro muy activos.

No obstante, poco a poco fueron rebajando dicha presión y fue cuando el Tenerife comenzó a tener algo más de control del partido, por lo que el juego se abrió. Aún así, el juego se desarrollaba en mitad de campo y los porteros apenas intervenían.

Pero a la media hora de juego, el escenario del encuentro cambió. Iñaki lanzó una falta desde el vértice derecho del área del Tenerife que rebotó en la barrera, pero el propio Iñaki fue derribado en el área por Igor Arnáez al anticiparse al recoger el rechace. Penalti estúpido que transformó Sylla.

Sylla celebra su gol. /  JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ
Sylla celebra su gol. / JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ

El único bagaje ofensivo del Tenerife en el primer acto fue un buen disparo que efectuó Maxi Pérez desde la frontal del área. Mario, el portero del Racing, desvió a un lado el primer y único lanzamiento de los blanquiazules a su portería.

Llegó el descanso y la oportunidad de corregir cosas. Agné comenzó por deshacer su error inicial. Metió a Juan Carlos, quien le aportó calidad a los pocos últimos pases que dio.

Pero fue el Racing el que dispuso de la primera ocasión tras la reanudación. Falta lateral lanzada por Iñaki, que a punto estuvo a punto de colarse en la portería de Dani tras un despeje fallido de la zaga.

Posteriormente Quique González tuvo el 2-0 en sus botas. Corría el cronómetro por el minuto 60, cuando una volea suya, sin oposición dentro del área, se marchó por encima del larguero de Dani. En el 65 otra vez apareció Sylla, pero de cabeza, para intentar ampliar su cuenta y la de su equipo. Su centro se paseó por delante de Dani y no encontró rematador.

Del Tenerife seguía sin haber noticias. Alguna internada aislada, como una de Maxi que se plantó delante de Mario pero en posición incorrecta. Por norma general, a los blanquiazules les costaba horrores hilvanar jugadas, mantener la posesión del esférico y dar tres pases seguidos correctos.

En el minuto 80 se produjo la única ocasión de verdadero peligro del Tenerife. Suso disparó con fuerza desde la frontal, pero se encontró con la oposición nuevamente de Mario, que el poco trabajo que tuvo ayer, lo solventó correctamente.

En la recta final del partido, Dani evitó con una parada mayúscula el 2-0 tras un remate de Alvaro en el interior del área pequeña. Luego el Tenerife lo intentó a la desesperada, pero la defensa local evitó sorpresas.

Protestas de jugadores del Racing y del Tenerife al colegiado. /  JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ
Protestas de jugadores del Racing y del Tenerife al colegiado. / JOSÉ RAMÓN GONZÁLEZ

1 – Racing de Santander: Mario; Borja San Emeterio, Orfila, Juanpe, Iñaki; Fede San Emeterio, Andreu (Samuel, min. 92), Quique González (Miguélez, min. 86); David Concha, Sylla (Iván Moreno, min. 88) y Álvaro.

0 – CD Tenerife: Dani; Moyano (Omar, min. 85), Carlos Ruiz, Hugo Álvarez, Albizu; Suso, Vitolo, Cristo Díaz (Ricardo, min. 52), Arnáez (Juan Carlos, min. 46); Maxi e Ifrán.

Gol: 1-0, min. 31: Sylla, de penalti.

Árbitro: Sagués Oscoz (colegio vasco). Mostró cartulina amarilla a Borja San Emeterio, Fede San Emeterio e Iván Moreno por el Racing, y a Cristo Díaz, Arnáez y Carlos Ruiz por el CD Tenerife.

Incidencias: Partido de la decimonovena jornada de la Liga Adelante disputado en los Campos de Sport de El Sardinero ante unos 10.000 espectadores.